Las nuevas reglas que estableció el Gobierno Federal para la compra de medicamentos no sólo traerán una ola de demandas nacionales, también se preparan procesos internacionales.

Dicho acuerdo, que parece tener como objetivo la compra de medicamentos más baratos y hacer frete a las necesidades mexicanas, es mucho más complejo de lo esperado.

Viola acuerdos comerciales y el artículo 134 de la Constitución mexicana. De ahí que las demandas que se preparan no sólo serán de partidos políticos sino de farmacéuticas nacionales e internacionales.

No obstante, no se ha definido qué tan importante es que se cumpla con el certificado de distribución y el registro sanitario. Como tampoco la forma en distribución, logística, administración y almacenamiento de los medicamentos, dado que la compra de medicamentos internacionales vía la ONU llegará a las aduanas, y de ahí, ya es responsabilidad de las autoridades mexicanas.

¡Para ello se formará una empresa estatal! que representará para los mexicanos una inversión de 60,000 millones de pesos, es decir más del 50% de la inversión que se realizaba en compra de medicamentos. Además de considerar bodegas, almacenamientos especializados y control de medicamentos para que lleguen en tiempo y forma a todas las clínicas del IMSS, bajo la dirección de Zoé Robledo e ISSSTE, que comanda Luis Antonio Ramírez.

Situación que me remonta a la década de los 90, cuando algo similar se hacía, y cuando el desabasto, la caducidad, el desorden con la distribución y la corrupción eran temas a la orden del día en medicinas.

En la actualidad, aunado al desabasto de medicamentos y a la lista de facturas de 2019 por pagar a proveedores, se suma que la adquisición bajo esta nueva modalidad se tendría que hacer detallada y de forma inmediata.

Es decir, la autoridad mexicana deberá definir exactamente cuáles y cuántos medicamentos y dispensarios médicos necesita. Y el costo lo deberá asumir de forma inmediata.

Dejando atrás el pago de facturas hasta con un retraso de un año, y tener una variación del 50% a la baja en sus compras.

Ahora bien, si estas son las condiciones en que comprará México al mundo vía ONU, sin lugar a duda se podrían conseguir precios más bajos para México, a través de licitaciones, que cumplan con las leyes nacionales y acuerdos internacionales, incluyendo distribución. Dado que el sector salud ya no deberá financiar por hasta un año las compras del sector salud público.

En fin, todo parece indicar que el cambio de reglas en materia de salud seguirá dando dolores de cabeza, escasez de medicamentos y costos colaterales a los mexicanos.

Pues, si hay empresas que dan medicamentos más económicos en el mundo, ¿por qué no participaron en las licitaciones internacionales que hace el Gobierno Federal? ¿Había muchas reglas que cumplir, o no se tenía la garantía de pago? ¿Por qué no regresar a los esquemas anteriores con algunas modificaciones, si es que funciona? “No hay manera de que ello suceda, el Presidente nos corre a todos”.

Marielena Vega

Conductora

Salud, dinero y negocios

Socia Cofundadora, y conductora del programa de radio Salud, Dinero y amor. Programa de finanzas, negocios, economía y bienestar.