La industria de telecomunicaciones latinoamericana tiene en Futurecom su foro anual de telecomunicaciones. El evento celebrado desde hace casi dos décadas en Brasil se ha convertido en el punto de encuentro de reguladores, prestadores de servicio, fabricantes y analistas. Fue en el marco de este evento que 4G Americas organizó un seminario centrado en el futuro de las tecnologías inalámbricas en la región. Los organizadores de Futurecom pidieron convocar a expertos internacionales (en este caso, no brasileños) para complementar la visión regional de los expertos locales.

El seminario contó con la participación de expertos de Argentina, Canadá, Colombia, Estados Unidos, Venezuela y Puerto Rico. Entre éstos se encontraban ocho de los principales analistas de la región y el nuevo Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (Citel), Óscar León.

El desarrollo de la red mayorista en México fue uno de los temas recurrentes del foro, con la discusión fluctuando de las posibilidades que presenta como habilitador de operadores móviles virtuales, su posible impacto en el desarrollo de las conexiones máquina a máquina (M2M) y cómo su surgimiento podría modificar el entorno competitivo del mercado.

Si se habla de la red mayorista de México es obligatorio mencionar el proceso de apagón analógico que está viviendo el país. Se debe recordar que es el espectro que se libera gracias al apagón analógico el que se destinará al mandato constitucional de la red mayorista. Se reconocieron las presiones por continuar el proceso de apagón analógico, pero también que México, como segundo país en población de América Latina, precisa la adjudicación de más espectro radioeléctrico para el sano desarrollo de los servicios de banda ancha móvil. Adjudicar 90 MHz a la red mayorista no es suficiente.

Otro tema de mucho interés fue el futuro de Cuba. Aquí hubo consenso en que representa el último gran mercado de AL con una demanda insatisfecha por servicios de telecomunicaciones. No obstante, de lograrse la derogación de las leyes estadounidense sobre el económico a esta nación caribeña, quedaría en manos del gobierno de La Habana decidir qué inversión extranjera autorizaría para su mercado de telecomunicaciones. La pregunta en ese momento para el gobierno cubano sería si van a liberalizar, privatizar u optar por ambas alternativas.

El desarrollo de 5G volvió a ser un tema de discusión, no en lo referente a su fecha de llegada, sino en lo que esta nueva tecnología implica para el crecimiento del Internet de las Cosas (IoT, Internet of Things) y el acceso a contenidos avanzados por medio de redes móviles. La industria automotriz y segmentos verticales en salud, energía y finanzas fueron identificados por los analistas como las áreas de mayor potencial de crecimiento para las conexiones M2M y el IOT.

Los expertos identificaron algunos de los principales obstáculos para el desarrollo de las telecomunicaciones en la región. Entre las respuestas se mencionó las trabas en importación en algunos países donde se puede llegar a tener cobertura LTE pero escasez de dispositivos, siendo el mejor ejemplo Venezuela.

El Caribe no hispanoparlante siempre estuvo presente en la discusión cuando se habló de ejemplos de mercados que no han logrado incrementar el número de operadores móviles luego de varios intentos de subasta de espectro. Además, se hizo referencia a las limitaciones de estos mercados en términos de cantidad de enlaces internacionales, población y falta de recursos de algunos gobiernos para regular el sector.

Las iniciativas de conectividad de los distintos países fueron comentadas, quizás el principal mensaje sobre este punto lo ofreció Oscar León al afirmar que cualquier plan de banda ancha que no esté completamente articulado no funciona .

*/José F. Otero es director para América Latina y el Caribe de 4G Americas.