En la primera parte del artículo se expusieron las perspectivas de producción y consumo mundial de maíz. En esta segunda entrega comentaré lo correspondiente a expectativas para el mercado nacional.

Durante el ciclo comercial 2016/17, que abarca el periodo correspondiente de octubre a septiembre de los años citados, se obtuvo la mayor cosecha de maíz en la historia de México.

Cifras del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) señalan que la producción nacional alcanzó 27.4 millones de toneladas en el mencionado ciclo. Lo anterior representa un aumento de 5.5% en comparación con la cosecha del ciclo comercial precedente.

Las principales variedades de maíz que se producen y consumen en México son maíz blanco y maíz amarillo. Para ambas variedades se cuenta con estimaciones oficiales tanto de oferta como de demanda.

De acuerdo con estimaciones del Grupo de Trabajo de Balanzas Disponibilidad-Consumo, para 2016/17 la estructura de abasto nacional de maíz amarillo en el país se compondría de: 68.9% proveniente de importaciones; 16.8%, producción nacional; y 14.2%, inventarios iniciales. Así, la oferta total de maíz amarillo alcanzaría 18.9 millones de toneladas, es decir, un aumento de 7.7% anual.

En el caso del maíz blanco, la oferta total en México proviene en su mayor parte de la producción nacional.

Durante el ciclo 2016/17, 90.6% de la oferta nacional provino de la producción doméstica, mientras que 3.7% provino de importaciones y 5.7% restante de los inventarios iniciales. Así, la oferta total de maíz blanco para 2016/17 sería 26.9 millones de toneladas, un incremento de 6.8% anual.

Para el ciclo 2017/18, USDA prevé que la producción nacional de maíz se ubique en 26 millones de toneladas, es decir, 5.1% menos que en 2016/17. Lo anterior de acuerdo con las estimaciones de septiembre del 2017.

Cabe mencionar que la estimación de producción se ajustó al alza en 4% entre agosto y septiembre de este año, ya que se espera un mejor rendimiento promedio por unidad de superficie.

Por su parte, se espera se obtenga cosecha de maíz en 7.2 millones de hectáreas, expectativa ligeramente mayor a la estimada en agosto.

Por el lado del consumo, se prevé que durante 2017/18 éste crezca 2.8% a tasa anual para ubicarse en 41 millones de toneladas.

El mayor crecimiento se observaría en el uso pecuario con un crecimiento anual esperado de 4.5%, mientras que el consumo humano e industrial crecería a una tasa de 0.6% anual.

En términos de composición, 56% del maíz que se utiliza en México tiene como destino el uso forrajero. Así, se prevé que haya buena disponibilidad de maíz para uso pecuario en nuestro país para ciclo comercial que está por comenzar.

*David Magaña Lemus es subdirector de Investigación Económica en FIRA. 
La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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