El convencionalismo es que dos trimestres continuos de una tasa negativa en el PIB se declaran como una recesión. Como la tasa del primer trimestre del 2019 comparada con el trimestre previo (cuarto del 2018), ajustada por estacionalidad, fue -0.2%, lo relevante será si la tasa del segundo semestre (en relación al previo) será positiva o negativa. No obstante que todavía no se cuenta con indicadores completos del segundo trimestre, los que ya se conocen no son muy alentadores. Sólo por mencionar los más recientes de la semana pasada: los datos de actividad industrial a mayo y el empleo registrado en el IMSS a mayo son muy malos, y la mayoría de los pronosticadores espera una tasa del PIB para el segundo trimestre entre 0.1 y -0.4 por ciento. Así que es altamente probable que la economía mexicana haya registrado una pequeña recesión en el primer semestre del 2019.

No obstante, la expectativa para el 2019 apunta a 1% de expansión del PIB. (Encuesta Banxico 1.1%, IMEF 0.9% y Citibanamex 1 por ciento). Pongamos en perspectiva este crecimiento esperado con las tablas siguientes. Aunque por debajo de su potencial, llama la atención que los dos gobiernos de mayor crecimiento fueron los encabezados por Salinas de Gortari y Zedillo (“neoliberales”, diría el actual gobierno). Viendo los primeros años de sexenio, resalta que, aun si no se consideran los dos años de recesión, el crecimiento en el 2019 será el tercero más bajo del primer año de gobierno en seis sexenios.

Ahora bien, si tomamos la muestra de los últimos cinco sexenios (estadística no indicada en las tablas), exceptuando los cuatro años de recesión en ese periodo (1995: -6.3%, 2001: -0.4%, 2002: 0%, y 2009: -5.3%), el crecimiento previsible de 1% en el 2019 sería el más bajo en 30 años.

Finalmente, si se consultan las estadísticas del PIB para 90 años (1928-2018), se observa que en ese periodo México enfrentó recesiones, es decir, una tasa negativa del PIB, en 11 ocasiones. Entonces, si exceptuamos esos años de crecimiento negativo, la tasa esperada de 1% para el 2019 sería la más baja desde 1928, con el presidente Calles, que fue de 0.9 por ciento. Es decir, de los últimos 91 años, el crecimiento del 2019 se ubicaría como el decimotercero peor año.

El mensaje, señor presidente López Obrador, es muy claro. Para estimular la inversión y tener un mayor crecimiento, se requieren decisiones de gobierno menos erráticas y un compromiso de respetar reglas, acuerdos y contratos; en una frase: promover el respeto a un auténtico Estado de Derecho.

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