Unos, empecinados en su transformación, quieren mantener su militancia dentro del PAN. Otros, asqueados por su metamorfosis, de partido opositor a maquinaria de compra y coacción electoral. Los primeros, encarnados por Manuel Espino Barrientos. Los segundos, por Arne aus den Ruthen Haag. Ambos consideran que el partido fundado por Manuel Gómez Morín hace casi 72 años es el mejor de México. Sin embargo, creen que cada día que pasa se parece más al viejo PRI que tanto combatió durante las extensas décadas en que fue oposición leal , partido testimonial en las urnas.

Ambos denuncian las prácticas corporativas de los actuales dirigentes, expresan su hartazgo ante el chambismo, supeditado a los servicios de movilización , ya sea en las precampañas internas o en las justas constitucionales y censuran el tráfico de puestos en la administración pública federal. Hoy en el PAN pesa más el rebaño de afiliados, que las ideas. Yo no tengo nada que hacer allí , sostuvo Ruthen Haag poco después de que se hiciera público, el 11 de abril, que renunciaba a 17 años de carrera partidista. Sorprendente, por intempestiva, la salida del partido del exdelegado en Miguel Hidalgo, oculta un escándalo de proporciones mayúsculas: la sobreafiliación en algunas zonas del Distrito Federal. En Benito Juárez, recientemente, este fenómeno se reflejó dramáticamente en la elección de la nueva dirigencia local, impugnada por una planilla perdedora que se queja de un padrón de militantes embarazado.

El PAN se ha convertido en un partido de chambistas y cazahuesos, definió Arne. En tanto que Manuel Espino de plano se declara en contra de la prepotencia presidencial y confía en el veredicto final del Tribunal Electoral, para saber si mantiene sus derechos como militante o se resigna a una expulsión definitiva, como decretó la Comisión de Orden del CEN. Espino ni siquiera estaba considerado dentro de la decena de precandidatos presidenciales. Ruthen Haag, en cambio, se contaba entre los aspirantes a la candidatura del blanquiazul al Gobierno del Distrito Federal en el 2012, junto con la asambleísta Mariana Gómez del Campo; la diputada federal Gabriela Cuevas; el senador Federico Döring; el director de la Comisión Nacional del Agua, José Luis Luege Tamargo, y los delegados Carlos Orvañanos, en Cuajimalpa, y Demetrio Sodi, de Miguel Hidalgo. De hecho, él y Orvañanos protagonizaron -el pasado miércoles 6 de abril- el primero de los foros-debates organizados por el PAN-DF para escuchar las propuestas de los aspirantes. Una especie de pasarela ideada por el dirigente local, Obdulio Ávila, para mantener el proceso interno bajo control y posicionar la oferta panista para solucionar la problemática en la ciudad de México. Cinco días después, Arne estaba fuera del PAN. Y desde entonces se ha erigido en uno de los críticos más feroces del partido que el exasambleísta Obdulio Ávila encabeza en la capital: lo mismo ha censurado la estupidez populista de aquellos dirigentes partidistas que han propuesto la eliminación de la Tenencia vehicular, que ha fustigado a quienes sólo quieren el poder para conseguir chamba y conservarla .

El 11 de abril, el exdelegado remitió un mensaje al Presidente del PAN-DF, en el que expresó: En los últimos meses integré un equipo de reflexión con panistas ejemplares. Trabajamos porque nuestro partido retomara la senda de las propuestas. Con ello, pretendimos generar un polo de contraste que hiciera visibles las nuevas prácticas de afiliación corporativa y el tráfico de puestos cada vez más vivas al interior del PAN. Por falta de carácter, decidí claudicar a encabezar este esfuerzo de transformación. Mi decisión personal lastima el interés del grupo y por ello renuncio a mis 17 años de militancia; no merezco ser postulado para liderar esfuerzos de cambio en un futuro . Ávila reviró a ese mensaje convocándolo a una reunión, pero Ruthen Haag le reiteró que su decisión ya estaba tomada . El dirigente partidista le advirtió que sólo una carta autógrafa, entregada en la oficialía de partes serviría para dar pie al trámite de baja del partido. La renuncia llegó, 72 horas después.

Desconcertado por las razones expuestas por Arne y las formas que escogió para dimitir, el dirigente del PAN-DF rechaza haberlo desfavorecido. Nunca lo descalifique. Siempre le di las mismas oportunidades, a pesar de que era el único de los aspirantes sin un cargo de representación popular , define, quizá vio sus propias encuestas, que lo ubican en el último lugar y por eso decidió irse .

Obdulio reconoce el derecho al disenso, tanto de Arne como del resto de los panistas capitalinos que se han manifestado en contra de su gestión como dirigente del partido. Hay cierta intensidad que va subiendo de tono , acepta, pero tampoco esto es el PRD en Iztapalapa, que tienen niveles de confrontación genuinamente tribales. Pero, como dice el dicho: Al que no le guste la sal, ¡que no se meta al mar! .

EFECTOS SECUNDARIOS

RESPALDO. Mientras concreta sus próximas iniciativas políticas -la conformación de una fundación socialdemócrata y el lanzamiento de una revista de tinte político-, el expresidente nacional del PRD, Jesús Ortega, se prepara para ocho semanas al rojo vivo... y no sólo por las condiciones ambientales, sino por el ambiente de crispación política que se vive en Nayarit, adonde trasladará temporalmente su residencia: será el Coordinador General de la campaña del abanderado perredista, José Guadalupe Acosta Naranjo.