El anuncio del vicepresidente de Hungría acerca del alto riesgo que enfrenta el país de caer en moratoria, es un nuevo golpe a la credibilidad de la autoridad financiera de Europa, el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea.

Y pienso que esta credibilidad es la que está poniendo con los nervios de punta a los inversionistas.

La razón me parece clara. ¿Cómo es posible que la autoridad con sede en Bruselas difunda estadísticas periódicas sin percatarse del maquillaje de las cifras que han realizado por años dos de sus países miembros, Grecia y Hungría?

¿Qué no tendrían que someter a una auditoría periódica a los integrantes de la Unión Europea para garantizar la transparencia y certidumbre de las cuentas públicas? ¿Qué los países no tuvieron que pasar por filtros estrictos para ir evolucionando hacia la integración a la Unión Monetaria?

Lo peor es que no he escuchado a ningún organismo internacional, léase FMI o Banco de Pagos Internacional (BIS), que esté cuestionando la miopía y falta de experiencia de la autoridad común europea.

Esta grave falla ha puesto nuevamente al borde de la histeria a los mercados, llevó al euro a tocar la cotización del 1.20 por dólar por vez primera en 10 años de vida y, en una coincidencia histórica con el summit ministerial del G20, los banqueros centrales y autoridades financieras dieron tibias recomendaciones de prudencia fiscal a aquellos países.

¿Y los supervisores europeos señores? Porque yo entiendo que la falla mayor es el libertinaje fiscal en que incurrieron los países al llevar sus desequilibrios públicos hasta 7.5 y 8.5 puntos del PIB. Pero ¿quién ha permitido que le vean la cara con cifras maquilladas y no ha puesto un freno al engaño?

Este actuar me dice a mí solo dos cosas: que Europa se ha vuelto un pavoreal de cola esponjada muy hermosa y atractiva con endebles patas flacas. Es decir, su fortaleza económica común ha sido solo una pantalla que esconde el evidente envejecimiento de sus países industrializados.

Y que el supervisor europeo ha sido un cómplice del engaño.

Sin evidencia

De acuerdo con Alberto Ramos, economista de Goldman Sachs, los comentarios de la situación dramática que atraviesan las finanzas públicas de Hungría fueron un truco que le permitirá al primer ministro Fidesz, deslindarse de una gran parte de sus promesas de campaña y, en general continuar con la política fiscal del gobierno anterior, así como la preparación el terreno para otra ronda de conversaciones con el FMI.

La afirmación de que el país está en un borde de la cesación de pagos y los riesgos de seguir el camino de Grecia no se sostiene con los hechos. Asegura Ramos. Hungría ya ha enfrentado a una crisis y pidió asistencia del FMI y la UE a finales de 2008. En este contexto, Hungría le lleva una delantera de unos 18 meses a Grecia.

Hungría todavía tiene acceso a los tramos no desembolsados del FMI y préstamos de la UE. Nuestro análisis. Según nuestros análisis, bajo las políticas actuales, la deuda húngara es estable y que el país sería capaz de refinanciar su deuda a su vencimiento sin ningún problema.

Quien hablara catalán

Dos semanas preparando un reportaje con informantes transatlánticos y nada. Si no hablas catalán hay una mínima probabilidad de recibir datos. La fecha de entrega ya está encima. TE ESTRANY CAR!!!