El 8 de noviembre, el mismo día que una minoría elegía al nuevo presidente de Estados Unidos, resultado del sistema electoral que existe en ese país, la mayoría de los electores de cuatro estados aprobó el uso de la mariguana médica y en otros cuatro la mariguana recreativa.

En 36 de los 50 estados del vecino del norte, en esa ocasión, se votaron 155 iniciativas populares que incluyeron legalizar la mariguana; la médica, en los estados de Arkansas, Dakota del Norte, Florida y Montana. Ahora ya son 29 los estados que la han legalizado.

Los estados de California, Nevada, Maine y Massachusetts aprobaron la mariguana recreativa. Ahora ya son ocho los estados que la han legalizado. El futuro apunta a que cuando haya elección popular, los estados, unos antes que otros, van a poner a votación la legalización de la mariguana en esas dos modalidades.

En los próximos 10 o 15 años la totalidad de los estados habrán votado por legalizar la mariguana médica y cerca de la mitad la recreativa. El movimiento es irresistible y es sólo cuestión de años que esto suceda.

La contradictoria sociedad estadounidense, la misma que eligió al populista de derecha Donald Trump como su presidente, avanza en la dirección correcta al aprobar la legalización de la mariguana médica y recreativa.

Esa sociedad entiende cada vez mejor, hay mucha evidencia, que la estrategia punitiva y prohibicionista es absurda y produce muchos más males de los que supuestamente se propone enfrentar y superar.

California es el primer estado que tiene frontera con México que legaliza la mariguana recreativa. Su población es de 35 millones de habitantes y si se le toma como un país es la octava economía del mundo. Su influencia cultural en Estados Unidos y el mundo es muy grande.

¿Qué harán las autoridades mexicanas? ¿Van a impedir el ingreso a Tijuana de los estadounidenses que porten mariguana? ¿Van a arrestar a los californianos que crucen la frontera con posesión de mariguana, para cenar o tomar un trago en Tijuana? ¿Seguirán persiguiendo a los vendedores narcomenudistas?

En el 2016, la administración del presidente Peña Nieto organizó una consulta nacional, con siete foros, para discutir el tema de la mariguana. La gran mayoría de los expositores, en esas reuniones, estuvieron a favor de la legalización de la mariguana médica y recreativa.

Semanas después de esos encuentros el presidente envió una iniciativa de ley para legalizar la mariguana médica y aumentar el gramaje que puede poseer cada persona sin ser arrestada. La iniciativa fue abortada por el propio PRI con el consenso del PAN.

Los políticos mexicanos, de todos los partidos, con sus decisiones muestran que son de los más conservadores del mundo. Las políticas públicas en los distintos países caminan en una dirección y los políticos mexicanos en la contraria. En el futuro inmediato, la decisión de California va a ser un dolor de cabeza para las autoridades mexicanas.

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