La aplicación de tecnologías y el desarrollo de la experiencia entre los productores mexicanos de frutas y hortalizas han contribuido en gran medida a que nuestro país se ubique entre los principales exportadores de esos productos; basta con mencionar el aguacate, el café, el mango y los jitomates, entre muchos otros.

Dentro del marco económico que plantea el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, un objetivo básico es el aprovechamiento de las ventajas comparativas de cada país en este bloque, con el fin de competir en la arena global contra el resto de los bloques comerciales.

Sin embargo, los productores de Florida y California buscan que sus autoridades agrícolas y de comercio establezcan un arancel sobre el jitomate fresco mexicano. De esta forma, en el futuro podrían administrar los precios y cuotas de importaciones.

De acuerdo con funcionarios estadounidenses, la relación comercial con México es más que jitomates . Esto es cierto. También les vendemos catsup, puré y salsa de tomate, los cuales pudieran convertirse en una opción para reducir el posible impacto negativo si llegaran a imponer aranceles a la importación de jitomates frescos de México. Además, al ser un producto trasformado, podrían generarle un mayor valor agregado a las exportaciones.

En los últimos cinco años, según datos de la Secretaría de Economía, las exportaciones de catsup y puré tuvieron una tasa media de crecimiento anual (TMCA) de 51%, pasando de 343 toneladas en el 2007 a 2,703 toneladas equivalente en tomates frescos en el 2011. En tanto, las exportaciones de jitomates procesados enteros y en trozos tuvieron una TMCA de 3%, pasando de 3,205 toneladas a 9,665 toneladas en el mismo periodo, mientras que las importaciones de catsup tuvieron una TMCA negativa de 9%, pasando de 20,842 toneladas a 14,288 toneladas.

Finalmente, las importaciones de jitomate procesado entero o en trozos se incrementaron 18%, pasando de 5,277 toneladas a 10,148 en el 2011, año de mala cosecha tomatera nacional.

En resumen, si somos capaces de transformar en oportunidades los problemas que involucra la actual crisis del jitomate, se podría continuar aumentando las exportaciones de catsup y puré de tomate y reducir las importaciones de catsup y jitomates procesados enteros o en trozos, lo cual representó, en el 2011, el procesamiento y comercialización de 36,804 toneladas de jitomates frescos. Adicionalmente, se impulsaría el fortalecimiento de la industria mexicana transformadora del jitomate y abriría puertas para exportar a Europa y Asia productos del jitomate con más valor agregado.?

*Mario Alberto Lamas Nolasco es especialista de la Subdirección de Evaluación Sectorial. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]