A principios del año pasado comenzamos con la esperanza de que el 2013 podría ser el principio de la era poscrisis para Estados Unidos. Sin embargo, la debilidad observada a finales del 2012 se extendió a la primera mitad del 2013.

A pesar de la fuerte recuperación de la actividad económica en la segunda mitad del 2013, la cifra de crecimiento del año completo sin duda será inferior al observado en el 2012. No obstante, la considerable aceleración de la economía estadounidense durante la segunda mitad del año contribuyó a que la cifra de crecimiento para el año completo se ubique por arriba de 2%, lo cual es sustancialmente superior a las expectativas que se tenían a mediados del año de que el crecimiento no llegaría a 1.5 por ciento.

El comportamiento de la economía en el segundo semestre cuando se observó un crecimiento promedio estimado superior a 3% parece confirmar que la economía estadounidense por fin está entrando a una nueva etapa en el ciclo de crecimiento.

Las buenas noticias para la economía de EU vienen principalmente de cinco factores clave: I) la recuperación del sector inmobiliario; II) el desendeudamiento del sector privado; III) la reducción en la tasa de desempleo; IV) la naciente revolución energética que a su vez se está transformando en un renacimiento de la industria maquiladora, y V) la mejoría en el panorama fiscal.

Los primeros cuatro factores se venían manifestando desde el año pasado; sin embargo, el último punto representa un cambio fundamental para el 2014. Los economistas estiman que el apretón fiscal del 2013 ? surgido de la combinación del secuestro presupuestal, otros recortes en el gasto y el alza en algunos impuestos tuvo un impacto negativo de 1.7% en el PIB.

Gracias al acuerdo presupuestal bipartidista alcanzado hace unas semanas, el 2014 no enfrentará un secuestro presupuestal y el impacto negativo del apretón fiscal se estima en 0.4% del PIB. Adicionalmente, la trayectoria futura del déficit fiscal ha mejorado de manera considerable como consecuencia del secuestro presupuestal; la reducción en los gastos de defensa como resultado de la conclusión de las ocupaciones militares en Irak y Afganistán, y el aumento en los ingresos fiscales derivados de una mayor actividad económica.

El consenso de expectativas anticipa que la economía estadounidense debería crecer cerca de 3% en el 2014 en comparación con 2.1% en el 2013. Este escenario base anticipa que la Fed reduzca su programa de inyecciones de liquidez gradualmente hasta llegar a cero en la segunda mitad del año. No obstante el final del QE3, la mayoría de los economistas esperan que la Fed mantenga la tasa de interés de referencia de corto plazo en el nivel actual (0.0-0.25%) durante todo el 2014 y que la tasa del bono de 10 años no superará 3.5 por ciento.

El 2014 debería ser el año en el que finalmente se dio de alta al paciente, después de una convalecencia de más de cinco años. Sin embargo, el alta no implica que el paciente aún tenga algunos males que lo aquejen. La tasa de desempleo probablemente siga por arriba de su promedio histórico y sus niveles precrisis pero, mientras la inflación se mantenga ausente, la Fed mantendrá la receta de dejar las tasas de interés extraordinariamente bajas.