Iba yo tranquilamente sobre la avenida Álvaro Obregón, en mi moto, cuando me detuvo una patrulla. Así, nada más porque sí.

Confiado en no haber cometido infracción alguna y traer todo los papeles en regla, reclamé mi derecho a transitar libremente y a no ser molestado sin alguna causa legal aparente.

No se moleste joven, es que han proliferado los crímenes sobre motocicletas y los robos de motos… Es un operativo preventivo, usted tiene que acreditar la propiedad del vehículo .

Gracias por lo de joven, pero ser detenido y tener que mostrar los papeles del vehículo es legal cuando te paran por haber cometido una infracción. El reglamento de tránsito así lo establece.

Pero, si no has violado la ley, ser detenido es un acto violento, molesto y, a todas luces, violatorio de nuestros derechos constitucionales.

Dos derechos inalienables están consagrados en la Constitución de este país. El primero es el de libre tránsito (Artículo 11 ) y el segundo es el de no ser molestado por la autoridad sin causa fundada (Artículo 16).

Yo considero que no debemos acostumbrarnos a que las autoridades policiacas y militares violen nuestros derechos fundamentales establecidos en la Carta Magna.

Los policías y militares están siguiendo órdenes y cumplen en ese sentido con su difícil tarea.

Nuestra labor como ciudadanos es defender nuestros derechos consagrados en la ley y rechazar actos arbitrarios, especialmente, tratándose de operativos policiacos y militares.

Llevamos muchos años en este país teniendo que aguantar que nos detengan en retenes militares en las carreteras, pero, a últimas fechas, circulan tan campantes por zonas residenciales de la ciudad de México los convoyes militares con vehículos de asalto con ametralladora de las grandototas y comandos con rifles largos. Seguro se trata de operativos preventivos.

Las patrullas circulan normalmente con la torreta destellando rojo y azul a todo lo que da. Esa modalidad sirve para cegar y por eso se usa (en el mundo civilizado) sólo cuando hay problemas.

Además de policías y militares, es difícil salir a la calle sin que te salgan al paso guardias de valores con escopetas o sin que los guaruras de alguien te avienten el coche.

Yo no sé a qué hora se convirtió este país en un Estado policiaco y militar, donde además tienes que someterte ante guardias y guarros que quién sabe a qué autoridad responden.

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