Acaba de modificarse, en la Cámara de Senadores, el Artículo 40 de la Constitución, para adicionar el término laico a la definición del Estado mexicano.

Una reforma, como indicó el senador perredista Pablo Gómez, a destiempo. Hace dos legislaturas, en la Cámara de Diputados se originó la propuesta original que buscaba regular al poder público para que los servidores ejercieran sus funciones al margen de sus convicciones religiosas.

Además de extemporánea, la adición ocurre en un momento en el cual la distancia entre esos postulados y la dinámica cotidiana es enorme. El fin de semana, el secretario del Estado vaticano, Tarcisio Bertone, hizo un encendido llamado al presidente Felipe Calderón a que amplíe las libertades religiosas.

En vísperas del vigésimo aniversario del restablecimiento de relaciones entre la Santa Sede y México, estableció que la Iglesia Católica y el gobierno local comparten una tarea común... en la protección y promoción de los derechos fundamentales de cada persona .

Entre esos derechos está la libertad del hombre para buscar la verdad y profesar sus convicciones religiosas, tanto en público como en privado, como ha sido reconocido y garantizado por la ley civil. Es de esperarse que en México este derecho fundamental siga siendo fortalecido, conscientes de que va mucho más allá de la mera liberad de culto; sino que penetra en todas las dimensiones de la persona, llamada a manifestar su fe y compartirla con los demás, sin imponerla, como el regalo más precioso de Dios .

Mientras avanza el dictamen sobre la reforma al Artículo 24 constitucional, el gobierno calderonista atiende al clero. Este mediodía, el titular de la SFP, Rafael Morgan Ríos, y el presidente del Indaabin, José Luis López Díaz, entregarán certificados de derecho de uso de un centenar de inmuebles federales -léase iglesias- a asociaciones religiosas, particularmente católicas.

Sin atavismos ni encapsulamientos ideológicos, los legisladores deben atender las dinámicas sociales al resolver sobre estos asuntos. Muy pocos pudieron ver lo ocurrido en Silao y en los alrededores del Colegio Miraflores de León, Guanajuato.

Más allá de los sermones de Benedicto XVI están las estampas de los miles de jóvenes que llegaron al Parque Bicentenario y al santuario del Cristo Rey en el Cerro del Cubilete. La descripción proviene de un feligrés que acudió por invitación de la Arquidiócesis de Tlalnepantla. Para tener acceso a la sección C y presenciar la misa del domingo, llegó un día antes. Lo más asombroso es que no había vendedores ambulantes: las botanas fueron cortesía de Grupo Bimbo.

Había miles de voluntarios. Todos eran jóvenes de diversos orígenes socioeconómicos. La sección C era la primera de quienes no eran invitados VIP y el acceso estaba controlado por cientos de chavos de la Universidad Anáhuac que, a decir verdad, eran los más movidos en las áreas que atendían.

(El área C estaba dividida en varias partes e integraba a miles de personas, el resto, D y E, eran las que ocupaba la gente de la periferia del ‘campamento’ que, en realidad, es el estacionamiento del Parque Guanajuato Bicentenario, muy cerca de la carretera León-Guanajuato).

Había muchos muchos sacerdotes de los Legionarios de Cristo; en menor proporción había curas de la Parroquia Francesa de Polanco, devotos de Santa Teresa, y monjes franciscanos. Entre las monjas, sobresalían las Misioneras de la Caridad.

Llegamos el sábado, muy temprano. A las 10 horas comenzaron a permitir el acceso a los voluntarios. Todos hacían cola para pasar. Sin embargo, los de la Anáhuac llegaron un poco después pero entraron con una facilidad increíble. La verdad es que iban perfectamente acreditados y ordenados, pero también noté que se les dejó pasar por el simple reconocimiento de que se trataban de los legionarios. Iban todos de camiseta naranja. Sentí que entraban con una autoridad que no tenían los otros chavos que venían de parroquias provincianas, la mayoría guanajuatense .

¿Estado laico versus libertad religiosa? La realidad, casi siempre, supera los debates anodinos, como el de los senadores. No podemos seguir refiriéndonos a las leyes que establecieron y mantienen el laicismo en México como paradigmas que se acatan en la legislación o en la propia Constitución, sin cumplirlas , resumió contundente María de los Ángeles Moreno.

La reforma al Artículo 40 fue aprobada, con el voto de 97 legisladores.

EFECTOS SECUNDARIOS

AJUSTES. Hasta el último momento, Marcelo Ebrard se inclinó por Héctor Serrano para sustituir a José Ángel Ávila en la Secretaría General del Gobierno del DF. En el camino quedó Juan José García Ochoa, quien –como premio de consolación– podría quedar al frente de una de las dependencias que quedarán vacantes este fin de semana. A la Oficialía Mayor llega Jesús Orta Martínez, en sustitución de Adrián Michel; un foxista experto en Tecnologías de la Información converso al ebrarismo. Y esta mañana, se estrena el exdirigente estudiantil Salvador Martínez della Rocca como nuevo titular de Educación, en sustitución de Mario Delgado.