Ayer siguieron desplomándose los mercados bursátiles de todo el mundo. Las bajas en los principales índices bursátiles fueron las siguientes: DJI -5.86%; S&P 500 -4.89%; NASDAQ -4.70%; FTSE 100 -1.40%; IPC -2.24%; Bovespa -7.64%; CAC 40 -0.57%; DAX -0.35%; Shanghai COMP -0.94%; Hang Seng -0.63%, y Nikkei 225 -2.27 por ciento.

Y en lo que a los precios del petróleo se refiere, hubo inestabilidad durante el transcurso del día.

En estos momentos, están confluyendo los efectos funestos de: 1) la aparición e impresionante propagación mundial del coronavirus (Covid-19); 2) la guerra tarifaria que Estados Unidos le declaró a China en el 2018; 3) la desaceleración de las principales economías del mundo, incluyendo las cinco más grandes (Estados Unidos, China, Japón, Alemania e India); 4) los cada vez más bajos precios del petróleo a raíz de la desaceleración de la economía global y ahora su desplome después de que Rusia decidió enfrentar a Arabia Saudita; 5) el sobreendeudamiento de las principales empresas estadounidenses como consecuencia de las bajas tasas de interés, que en EU han prevalecido durante más de 10 años.

Para algunos analistas, la baja de los precios del petróleo y del gas pone en riesgo a muchos bancos que han concedido créditos al sector energético en vista de que muchas petroleras y gaseras podrían dejar de pagar sus deudas. Lo menos malo que pudiera ocurrirles a estos bancos es reducir sus dividendos, lo peor es que también se declararán insolventes.

El 10 de marzo pasado, los analistas Rich Miller y Claire Boston escribieron lo siguiente en bloomberg.com: “El coronavirus amenaza con exponer el talón de Aquiles de la economía estadounidense: empresas fuertemente apalancadas. A medida que la expansión económica se extendió a un undécimo año récord y las tasas de interés se mantuvieron en niveles ultrabajos, la deuda comercial se disparó y ahora supera la de los hogares por primera vez desde 1991”.

“Las compañías energéticas son especialmente vulnerables, debido a un colapso en los precios del petróleo. Pero no están solas. La deuda vinculada a compañías de viajes como American Airlines Group Inc y Hertz Global Holdings Inc se ha visto muy afectada, al igual que las obligaciones de los cines y los casinos”.

De acuerdo con otros especialistas en la materia, “la gran mayoría” de los productores de petróleo de EU que utilizan el fracking “no tiene un flujo de caja positivo” y “quebrarán algunas de las empresas más apalancadas”.

Peter Goodman escribió hace algunos días en el New York Times un artículo intitulado “El coronavirus puede encender el fusible en la ‘bomba sin explotar’ de la deuda corporativa”, en donde anota: “Los niveles históricos de deuda corporativa amenazan con intensificar el daño económico. Las compañías que enfrentan graves deudas pueden verse obligadas a reducir costos, despedir trabajadores y eliminar inversiones, en un intento por evitar el incumplimiento”.

En resumen, el mundo parece estar encaminándose a una crisis económico-sanitaria, para la cual no hay un solo país que esté suficientemente preparado para enfrentarla.

Ante esta realidad, ¿está realmente blindada la economía mexicana? ¿Posee México lo necesario para controlar la dispersión del coronavirus?

Facebook: Eduardo J Ruiz-Healy

Instagram: ruizhealy

Sitio: ruizhealytimes.com

Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.