Hoy dedicaré otra vez mi blog a la crisis de España. La administración de Mariano Rajoy cuenta hoy con un austero presupuesto aprobado para el año próximo, y tiene que sumarle a la columna de gastos, el rescate de Castilla, la Mancha, que se convirtió en el quinto gobierno subnacional en solicitarle un rescate .

El fondo previsto por el gobierno de Rajoy para transferir apoyo financiero a sus regiones, comenzó en 18,000 millones de euros. Pero de ser aprobadas, como se espera, las solicitudes realizadas ya por Valencia, Cataluña, Murcia y Andalucía, mermarían este colchón de ayudas públicas hasta dejar disponibles unos 3,000 millones para el resto de las comunidades.

Entre las cuatro regiones que solicitaron esta intervención pública, la cifra más onerosa resulta la de Cataluña (mi entrañable Cataluña), cuya solicitud fue por 5,023 millones de euros y que ingresó el 26 de septiembre con carácter de urgente (aunque externó su intención de solicitar ayuda desde el 28 de agosto).

Me parece que no hay mucho para donde se mueva el gobierno de Rajoy. Y que la intervención de la Unión Europea y del FMI, es cada vez más inminente.

Es que no se trata solamente de la deuda del gobierno nacional la que trae en jaque a la administración. Son el endeudamiento de las familias y la triste distinción de tener el mayor volumen de desempleados en la Eurozona, los que limitan la capacidad de la gente, de tributar más de lo que ya contribuye.

La premisa es tan obvia como la de Grecia. Mientras la economía no produzca ni genere plazas laborales no dispondrá de recurso alguno para fondear a sus comunidades, motivar la inversión privada, generar puestos de trabajo y enfrentar los próximos vencimientos de deuda.

Grande, grande

La deuda pública de España representa el 75.9% del PIB, según cifras oficiales. Es decir, como me lo explicó en algún momento un catedrático del CIDE, en un hipotético caso de que Rajoy pudiera decidir el pago total de sus obligaciones, para el año próximo, tendría que destinar el 75.9% de la producción española generada de un solo año. Y olvidarse del rescate de las comunidades y del pago de la burocracia, entre otras cosas.

Claro que es un caso hipotético, pues la expectativa económica es que enfrentará una nueva recesión este y el año próximo. Y es más hipotético, porque el no pago a la burocracia significaría la imposibilidad de que los burócratas consuman, tributen al fisco y apuntalen al mercado interno.

Tal como está la economía española, el gobierno de Rajoy supone, confía, espera y ruega por ingresar el año próximo unos 175,177 millones de euros. De esta cantidad, 19,012 millones provendrían del impuesto de sociedades; 54,657 millones por el IVA (14.9% más por el incremento de la tasa gravable); 19,956 millones por impuestos especiales (8.3% más del año en curso, también por el aumento de la tasa); y 7,337 millones por otros ingresos tributarios.

En caso de que logre levantar la recaudación.

Desempleados

De acuerdo con cifras recientes de la OCDE, España trae una tasa de desempleo del 25.1%, proporción que le hace el líder en la desocupación de los 34 países miembros de la Organización. (¿ cuántas caras y familias hay en esta tasa proporcional?)

Los españoles que aún conservan su empleo, según me refiere mi amigo Miguel Ángel Esteban, habitante de Vallirana, Cataluña, han tenido que aceptar condiciones de trabajo fuera de la norma, bajo la explicación de que sería peor cerrar sus plazas de trabajo .

Para darnos una idea, me dice que entre las prestaciones que le han quitado, le rebajaron casi un 10% de su salario, que sumado a las subidas del Impuesto sobre la Renta a las Personas Físicas, calcula que le ha dejado con un 25% menos de su salario. En fin, me comenta en un extenso mail que me autorizó a reproducir, nos han dicho teneis suerte de contar con un trabajo .

La historia, como le he respondido a él, me suena tan familiar que me parece, solo ha cambiado la localización geográfica, y de acento. ¿De donde señor Rajoy, puede estimar que los españoles le tributarán? ¿qué modelo econométrico le hace pensar que podría obtener mayores ingresos tributarios si la población del país no tiene trabajo y cuenta con deudas impagables?

¡Qué razón la de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff! ¿esta vez es diferente? ¡Cuatro siglos de crisis financieras y contando!