A casi 48 horas de que llegue la Noche Buena, y los niños buenos, como mis tres hijas, Montse, Arantza y Mariana reciban la llegada de Santa Claus, quisiera escribir mi propia carta de buenos deseos, basándome en las expectativas que vienen para España, Estados Unidos, México, Cuba y Venezuela.

Deseo de todo corazón, que el gobierno español contrate expertos economistas y financieros en resolución de crisis. Que puedan acotar sus obligaciones fiscales, por dolorosas que sean las medidas y puedan, de alguna manera, garantizar a los trabajadores que no tienen que temer la llegada del 2013 por el cobro de nuevos gravámenes.

Que los españoles que tanto amor y respeto tienen para los mexicanos, echen a andar su creatividad para tener un pan que llevar a sus mesas. Más allá del dinero que pudieran percibir por el seguro de desempleo. Y que el año entrante España deje de ser el líder en la destrucción de plazas laborales de la OCDE.

Que en Estados Unidos, no más bien en todo el mundo, los legisladores dejen de jugarse la economía del país en una apuesta política, donde llevan al extremo las intenciones de inversionistas, pequeños empresarios y trabajadores, por temor a que no se pongan de acuerdo para permitir que el sector productivo funcione sin contratiempos.

Que la reforma tributaria que está por operar en Cuba no lastre a más gente a las actividades ilícitas. Más bien, que se liberalicen los sectores productivos y se generen fuentes de empleo bien remuneradas, susceptibles de ser debidamente gravadas. Es decir, que se grave la riqueza real.

Que en Venezuela encuentren la forma más diplomática y libre para encontrar un buen líder que les guíe a una vida de paz y libre empleo. Pero que sean ellos, cada uno de los venezolanos, quienes tomen la mejor decisión.

Y para mi México para éste hermoso país donde he tenido la suerte de nacer y vivir, deseo paz. Que ningún niño tenga que esconderse temblando de miedo al escuchar que están asaltando un local del centro comercial.

Que ninguna madre vuelva a dar gracias de que al menos solo cuatro costillas le rompieron a su hijo al robarle el aguinaldo.

Y que ninguna familia llore el secuestro de algún integrante.

Porque de la economía, si le atinan los inversionistas y consultores financieros, parece que será inmejorable para México el año que entra. Así que no hay más que pedir trabajo digno y agradecer por el que tenemos.

Les posteo esta liga de una entrevista a Santa Claus que hicieron en el Mundo. ¡Quien hablara noruego para presentarles un trabajo similar!

¡Feliz Navidad a mis lectores y a los que más amo!

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/12/21/internacional/1356095283.html?cid=SIN12201?cid=SIN12201