De la noche blanca surge

tu fuerza, vida .

Libro de los Antiguos Misterios

México se encuentra en uno de los vértices de mayor velocidad de la globalización. Por lo pronto, eso se manifiesta de manera trágica en la violencia que a lo largo de una sección de más de 3,000 kilómetros de largo, abomba la esfera de protección del mundo. Lo global es primero eso, protección, que sólo se sostiene en la riqueza económica. Paz y prosperidad, reza la consigna. Paz y justicia, dice San Agustín en La Ciudad de Dios.

¿Quién puede preservar la paz del mundo? Puesto que nadie ni un Dios puede salvarlo, la paz estará a cargo del que tenga el poder y, además, que sea suficientemente rico para sostenerlo. Ésa es la cuestión geopolítica, no hay otra. La crisis europea no es sólo la del déficit fiscal, sino sobre todo la de pérdida de poder. Encandilada por un pacifismo a primera vista moralmente impecable, dejó envejecer su fuerza militar y su mirada estratégica, cubriéndose sin más bajo el paraguas estadounidense.

Ése fue el origen del debate sobre unilateralismo y multilateralismo, sea en la guerra de Irak iniciada por Bush, sea en el combate contra el terrorismo al que Obama ha elevado el volumen en Afganistán. Sea cual fuere la victoria, ¿la caída de Hussein disminuyó o no el estrés en esa región? Nadie en su sano juicio podría negarlo. Quedan Afganistán y otras incógnitas, Irán y Corea del Norte, entre las de mayor urgencia. Territorialmente, ellas atañen más directamente a los europeos y a Rusia, pero a estos países les falta voluntad o no tienen los medios para siquiera intentar resolverlas. Aquí se agranda el enigma geopolítico. Mientras la Unión Europea se desliza por el tobogán de la decadencia, Estados Unidos, no sin intereses y contradicciones, asume la tarea.

México, vecino de la hiperpotencia, va arrastrado por ese torbellino.

Paradójicamente, envuelto en la esfera de seguridad estratégica global, su espacio se ha endurecido y petrificado por la inseguridad local que a todos amenaza. Ni gobierno ni sociedad logran descifrar las políticas de reconstrucción de espacios seguros para la vida y la creatividad individual, que al mismo tiempo favorezcan las regulaciones democráticas del vivir-juntos. En lo global, política de espacios posindustriales, virtuales y metavirtuales, resultado de intercambios con el vecino. En lo local, espacios del nacer y crecer, espacios del existir inmunes al miedo.