En otras de sus sesudas deducciones, el presidente Felipe Calderón, al participar en una mesa del Foro Económico Mundial para América Latina, de la que fue anfitrión en Puerto Vallarta, Jalisco, reflexionó, que los cárteles de la droga mexicanos, al menos eso asumió, aunque habló de otras regiones. Son grupos, que en lugar de ofrecer droga a buen precio y calidad, van por la violencia.

¿Habló un estadista? ¿Se olvidó? Incluso que estudió en la Ciudad de México, en una de las más prestigiadas forjadoras de abogados: La Escuela Libre de Derecho. Sin comparar, claro, con abogados de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de ahí salió el gobernante, antes que los tecnócratas’’. Antes era al revés.

Esto lo dijo, mientras unos tontos del PRI y PAN, se ponían como verduleras o chismosos de vecindad, con todo respeto para ellas, claro. Que no es denostar, dado que es un escalón, que nos permitió -me incluyó- ser parte de la cultura del esfuerzo’’ y poder acceder a un nivel educativo, para cuestionar a estos ¡estúpidos e imbéciles!

Ellos, dicen que, en la Mesa de Verdad’’ iba a salir luz. Si los cuatro que buscan la Presidencia, les rascan, se caerán por su propio peso. Pero mejor sigamos en el punto.

El abogado-presidente o a la inversa, sentenció en su elucubración, que cárteles de las drogas, con su comportamiento monopólico, en lugar de vencer a su competencia con precio y calidad, se maten. Lo que origina la violencia en los países. Habrá dispuesto de lo que conoce, verdad.

¡Qué novedad! Si leyera El Padrino’’ de Mario Puzzo, entendería que las disputas, entre organizaciones mafiosas, ocurren cada década o tres lustros, para limpiar ambiente y cambiar mentalidad’’, pero falta un aderezo, importante: el razonamiento’’, eso es lo que en él, no aplico.

¡Ojo! No estamos hablando de negociar o pactar con criminales.

Surgidos, ante una demanda de drogas, permitida desde la Segunda Guerra Mundial con la permisividad de Estados Unidos en México y Sudamérica, luego de guerras promovidas por la democracia’’ estadounidense, en la lucha contra la maldad del socialismo, la moda del Amor y Paz’’ y por último, el denominado Irán-Contras’’. Hay que preguntar por lo menos.

Se requiere memoria para ello. Eso no existe en la mente de Felipe Calderón, que decidió engallado, declarar la guerra, aunque lo niegue a organizaciones criminales mexicanas desde Michoacán, unos días después que tomo el poder y del que se ve más cerca, su marcha.

Es por eso, que se sustentamos el ¿ya para qué?

También, dijo el Presidente, que no se opone al análisis, ni al debate para cambiar la estrategia, que ha mantenido contra viento y marea. Y agrego, que en la VI Cumbre de las Américas, celebrada en Bogotá, Colombia, la Organización de Estados Americanos (OEA), acordó evaluar lo que está haciendo’’.

Yo no me opongo, ni al análisis, ni al debate. Al contrario, lo promuevo. Porque soy un convencido, que en política pública siempre hay que buscar alternativas’’, dijo.

Lo más recalcitrante de su reflexión, es que estos señores (los capos) tienen un comportamiento monopólico y no quieren que entren a su competencia, en lugar de vencer la competencia, con precio y calidad’’.

¡Qué pelmazo de idea!

Lo malo, es que no dijo, que Estados Unidos, fueron quienes presionaron para ello. Al ser responsables del consumo e impute, la responsabilidad naciones como México de trasiego y otras naciones, productoras, de ser promotoras del envenenamiento de sus millones de adictos. Resultado de sus aventuras bélicas y libertades democráticas o la política del Big Stick o El Gran Garrote’’.

COMMODATO

La Procuraduría General de la República (PGR), anunció a casi cuatro años de la Reforma de Justicia Penal, que pondrá en marcha, la Unidad para la Implementación de la Reforma, aprobada en 2008. Siendo ella, una de las principales impulsoras junto con el Ejecutivo Federal.

Muy oportuno, el anuncio que propagó, no de forma oficial la gente de la abogada de la nación: Marisela Morales Ibáñez. Ya también se van y seguirán cobrando. Y los que vengan. Lo más probable, es que harán cambios, posiblemente contrarreformas y más choro como siempre.