Vallejo, el distrito industrial ubicado en Azcapotzalco, llegó a ser la principal zona industrial del país y el reflejo del éxito de las políticas desarrollistas de los años 60. También fue el ejemplo de lo que sucede cuando se abre la economía, pero no se tiene ni política industrial, ni apoyos inteligentes para la producción nacional. Con todo, la capacidad industrial que persiste en esa zona industrial es todavía impresionante.

Hoy Vallejo mantiene la actividad industrial, aunque cada vez más débil, porque la logística sigue siendo un activo, pero se desaprovechan otras ventajas.

La primera pregunta para contestar es si la ciudad necesita una zona industrial. La respuesta es que sí, ya que, en general, la industria genera empleos de mejor calidad que los servicios. No es conveniente renunciar por completo a los empleos industriales por los de servicios. Además, la ciudad requiere de industrias que le permitan alcanzar objetivos sociales y de política pública. Un ejemplo es el manejo y procesamiento de residuos, que se tienen que hacer en el propio entorno de las ciudades, para reducir el daño ambiental. En ambos casos, se requieren procesos industriales que integren de manera intensiva tecnología, que propicien la innovación y que se orienten a objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático y tecnologías verdes. También de un entorno que mejore la calidad de vida de los trabajadores.

La otra pregunta es si es posible hacerlo. La respuesta es afirmativa si se cuenta con el apoyo de los gobiernos federal, de la ciudad y local. Es el caso del proyecto que presentamos para Vallejo. Pero, para lograrlo, requerimos del apoyo y la coordinación con las empresas de la zona. Planteamos tres políticas eje. Una es que gobierno y empresas, en un esquema uno a uno, que incluya aportaciones financieras y en especie, invirtamos en la infraestructura básica de la zona. Eso va a permitir mejorar la seguridad, la conectividad y muchos servicios más.

Otro instrumento sería un plan urbano que beneficie y facilite las inversiones inmobiliarias en industrias y en servicios corporativos, desaliente las bodegas y oriente el desarrollo de vivienda en otras zonas cercanas. Otro es crear un centro de innovación, en el que participen universidades, centros de investigación y empresas, para generar soluciones a la industria, que permitan hacer más competitiva la zona y ofrecer programas de capacitación especializados para las empresas de Vallejo. Si lo logramos, Vallejo puede atraer importantes inversiones, generar empleo de calidad y ofrecer a la ciudad soluciones a sus principales problemáticas.

VidalLlerenas Morales

Político

Columna invitada

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York.