Ante la disyuntiva de cumplir con la responsabilidad para la que fueron electos o continuar con su brillante y honesta trayectoria política, presidentes municipales, delegados, diputados locales y federales han optado por pedir licencias para buscar nuevo hueso.

A los capitalinos nos llama la atención que 12 jefes delegacionales solicitaron licencia, confiados en que los ciudadanos continuarán favoreciéndolos con su voto; no comprendo en qué basan su optimismo. El asunto es que no hay ni a quien irle, en los últimos dos años nos enteramos de manejos extraños en todas las delegaciones.

En año electoral la plaga chapulinesca se reproduce sin control, saltan a la palestra los llamados candidatos chapulines. Si bien no hay prohibición expresa para esta práctica en la legislación mexicana, cierto es que el compromiso de los funcionarios capitalinos se desvanece ante la posibilidad de continuar abrevando del presupuesto.

Tres años de gestión es poco tiempo para hacer un plan de trabajo relevante que le cambie el rostro a una delegación o presidencia municipal y mucho menos para forjar una imagen que le permita aspirar a otro puesto político. Es más cierto que si estos tres años se acortan ocho meses (25% de la gestión) será muy complicado obtener los resultados que queremos los ciudadanos, pero eso a los políticos los tiene sin cuidado.

No sólo es la posibilidad de continuar con un cargo político lo que motiva esta práctica, en más de un caso se busca el llamado fuero político, figura que se ha convertido en un santuario de la impunidad y templo de la corrupción. En la actualidad el fuero sirve para todo menos para garantizar el ejercicio del cargo público al margen de presiones políticas.

Otro fenómeno son los políticos tránsfugas, quienes ante la nula posibilidad de verse favorecidos por sus compadres y dirigentes políticos optan por cambiarse de bando; así, sin explicación y sanción alguna. Sobresale la morenización del PRD, aunque no se está saliendo nada irremplazable, chuchos y bejaranos consideran que entre menos morenos más presupuesto.

En otros países hay sanciones para los tránsfugas y chapulines, la reelección es una parte de la medicina, pero valdría la pena pensar en legislar al respecto. Ah, es en contra de ellos mismos, lo siento, no dije nada, hasta la próxima.

@ErosalesA