En el 2018, este sector participó con 16.3% del valor de la producción pecuaria primaria en México. Nuestro país ocupó la octava posición con una participación de 2.6% en la producción mundial de leche de vaca

Con un ritmo de crecimiento promedio anual de 1.9% entre el 2014 y el 2018, la producción nacional de leche se ubicó en un máximo histórico de 12,005 millones de litros, de acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP). Seis entidades participaron en conjunto con 64.2% de la producción nacional: Jalisco (20.3%), Coahuila (11.3%), Durango (10.2%), Chihuahua (9.4%), Guanajuato (7.1%) y Veracruz (6.0 por ciento). En particular, la cuenca lechera de La Laguna, que comprende algunos municipios de Durango y Coahuila, participó con 20.4% de la producción.

Por otra parte, el consumo de leche en los últimos cinco años creció a un ritmo mayor que la producción, con una tasa promedio anual de 3.2 por ciento. Así, en el 2018 se ubicó en un máximo histórico de 15,288 millones de litros, volumen que comprende la leche fluida, así como la leche evaporada, condensada y en polvo, convertidas a su equivalente en leche fluida.

La producción es insuficiente para cubrir los requerimientos del consumo nacional, principalmente de la industria transformadora. Así, las importaciones netas de leche, que incluyen las formas antes mencionadas en su equivalente en leche fluida, participaron con 21.5% del consumo en el país y crecieron a una tasa promedio anual de 8.9% entre el 2014 y el 2018.

Alrededor de 67% de la oferta disponible de leche en México se destina al procesamiento, es decir, a la elaboración de productos y derivados lácteos. Los principales productos de la agroindustria de la leche en México son la leche pasteurizada, ultrapasteurizada y de sabores, los derivados y fermentos lácteos como el yogurt, la crema, la grasa butírica y los quesos, y otros productos como la leche en polvo, condensada y evaporada.

En las importaciones mexicanas de lácteos, el producto más importante es la leche en polvo. Las importaciones provienen principalmente de Estados Unidos; México es el principal destino de las ventas de lácteos de ese país, con una participación de 25% del total en el 2018.

La producción de leche en México enfrenta el reto de incrementar su participación en el consumo nacional. Para el 2019, el SIAP estima que la producción crezca 2.2% y que las importaciones se reduzcan 0.3 por ciento.

Por otra parte, según datos de la FAO, el consumo per cápita promedio mundial de productos lácteos frescos, que es la principal forma de consumo de la leche y sus derivados, es actualmente de 55.9 kg anuales, mientras que el promedio en los países desarrollados es de 94.0 kg y en los países en desarrollo, de 46.9 kg. En México, es de 26.9 kg, nivel muy por debajo del recomendado por organismos internacionales relacionados con la alimentación y la salud, lo que significa un amplio potencial de crecimiento para el consumo de leche y lácteos en el país.

*Darío Gaucín es subdirector de Análisis del sector en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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