Hace bastantes años, en uno de esos cursos obligatorios de la universidad, un viejo profesor comenzaba la clase con una frase bastante curiosa: Estudiar estadísticas es como estudiar un arte, el arte de manipular la información con números . Si me preguntan el nombre del profesor confesaré que no lo recuerdo, pero sus primeras palabras las tengo tatuadas en la memoria. Es imprescindible tomar conciencia de la importancia de entender que los números no siempre proyectan un solo mensaje, sobre todo cuando la tonalidad del mismo la impone el interlocutor. ¿Qué tiene que ver esto con telecomunicaciones? Muchísimo más de lo que pensamos, pues es una industria que vive, respira y se alimenta de números. Tan cruel es esta necesidad de cuantificar las cosas que cualquier declaración que contenga números inmediatamente se transmuta en verdad absoluta, en un preciado aforismo que tiene que ser repetido hasta la saciedad.

El problema surge cuando la información se digiere sin ser cuestionada o por lo menos sin tratar de indagar cuál ha sido la metodología utilizada para llegar a las conclusiones. Un buen ejemplo que sirve para ilustrar todo lo anterior es la interpretación que se ha hecho del estudio Reporte Global de Tecnologías de la Información 2012: Viviendo en un mundo hiperconectado elaborado por el Foro Económico Mundial y el centro de estudios universitarios Insead. En este estudio México ocupa la posición 76 de un total de 142 países, lo que lo coloca en peor posición que más de la mitad de los mercados reseñados. Este número –76– ha sido inmediatamente replicado en muchos lugares como justificación para criticar a las autoridades, al sector privado, al gobierno En fin, se ha criticado a todos los posibles culpables de un resultado tan malo para México.

No deja de sorprender que casi nadie se haya tomado la molestia de revisar detalladamente lo que realmente dice este estudio. El 76 sólo representa la visión global del mercado. Para llegar a este número agregado los investigadores se centraron en cuatro renglones principales: a) entorno competitivo y regulatorio, b) infraestructura y tarifas, c) uso de tecnologías, y d) el impacto social y económico de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TICs). Cuando procedemos a revisar detalladamente los datos sobre México notamos que los cinco rubros de peor desempeño para el país son:

a) Eficiencia del sistema legal en resolver disputas, posición 101.

b) Sistema educativo de la nación, posición 107.

b) Impuestos, posición 113.

c) Calidad de enseñanza de matemáticas y ciencias, posición 126.

d) Efectividad de entes reguladores, posición 128.

Como se puede observar, los rubros que más perjudican la posición de México en el índice de competitividad en TICs del Foro Económico Mundial/Insead realmente no tienen que ver de forma directa con asuntos tecnológicos, tarifas de servicios de telecomunicaciones o capilaridad de las redes existentes. Lo que sí se observa son dos situaciones que deben ser corregidas (tarea sumamente difícil y complicada) para impulsar la competitividad en TICs del país: la eficiencia del marco legal existente y la calidad de enseñanza del sistema de educación. Por otro lado, cuando procedemos a revisar los cinco rubros de mejor desempeño para México como país vemos que son:

a) Cobertura de población por redes móviles: 25.

b) Índice de e-Participación: 32.

c) Servicio de gobierno en línea: 38.

d) Número de días para que un contrato sea válido: 39.

e) Tarifas de Internet de Banda Ancha Fija: 46.

Aquí la sorpresa es mayor, pues resulta que el sector que está siendo fuertemente criticado por todos los que han leído este estudio es el que presenta algunas de las mejores cifras del país, por ejemplo en tarifas de banda ancha fija y en cobertura de redes móviles. Asimismo, los esfuerzos de mejorar la utilización de TICs por parte del gobierno muestran avances positivos, aunque es claro que queda bastante camino por recorrer.

Luego de este breve ejercicio, la pregunta obligatoria es si en el futuro, cuando un nuevo informe sobre el mercado mexicano de telecomunicaciones salga a la luz, los expertos se tomarán la molestia de leer la metodología del informe para entender el contexto de los números presentados antes de comenzar a exaltar o condenar a los diversos actores del sector. Comprender el trasfondo de las estadísticas presentadas y qué es lo que se compara es sumamente importante, pues permite entender cómo en estudios de tarifas de la OCDE México sale mal parado, pero en el del Foro Económico Mundial no se ve mal. Yo simplemente me limito a evocar una sonrisa y pensar que mi viejo profesor de universidad tenía razón.

*Jose F. Otero es Presidente de Signals Consulting.