Nostalgia, el ánimo atribulado por lo que se fue y no volverá, fue lo que me causó la columna publicada hace una semana. ¿La causa? El recuerdo que platiqué de cuando mi padre, días antes de la Nochebuena, ponía el Nacimiento. Era la mitad de la década de los años 50, vivíamos en León, Guanajuato. Antes habíamos vivido en la ciudad de México, por eso a mis hermanos y a mi nos causaba sorpresa que en la Navidad a algunos amigos nuestros, todavía, les trajera regalos el Niño Dios y no Santa Claus, como a nosotros. Eran las postrimerías de una tradición católica que murió aplastada por el gordito del trineo y los renos.

Un cuento

En aquél tiempo un niño escribió su carta al Niño Dios. Querido Niño Dios: Este año me he portado mejor que nunca. Saqué las mejores calificaciones en la escuela y obedecí a mis padres. Por eso quiero que me traigas una bicicleta . Cuando el chamaco dejaba la carta al pie del Nacimiento, desde el portal del mismo, la figura de la Virgen María lo ve, cobra vida, mueve la cabeza en señal de desaprobación.

Asombrado por el milagro de la Virgen, reprochándole sus mentiras, el infante destruye la carta y escribe otra: Querido Niño Dios: Este año me he portado un poquito mal porque sólo saqué regulares calificaciones y, algunas veces, no obedecí a mis padres, pero te pido seas tan bondadoso y me traigas una bicicleta . El escuincle va a poner la carta en el Nacimiento y mira la figura de la Virgen María que, otra vez, mueve la cabeza, repetidas veces, de derecha a izquierda para demostrar su desaprobación por el contenido de la misiva.

Desconcertado por la reacción de la figura de la Virgen, el chavo rompe lo escrito e intenta otra redacción: Querido Niño Dios: Aunque este año sólo me he portado regular te prometo portarme mejor el próximo, con la condición de que me traigas una bicicleta . Cuando ya está en el Nacimiento antes de dejar la carta vuelve su mirada a la imagen de la Virgen. Ésta, otra vez, mueve la cabeza en demostración de desacuerdo por lo escrito.

Entonces un mal pensamiento se apropia del niño pedigüeño. Toma la efigie de la Virgen María, la guarda en el cajón de su buró y escribe: Niño Dios: Si quieres volver a ver a tu madre deja una bicicleta a un lado del Nacimiento .

Los tres hermanos

Al llegar a la adolescencia dejaron el pueblo donde nacieron para buscar fortuna en la capital. Con esfuerzo y trabajo, cada uno por su lado, lograron su objetivo. Ahora ricos, los tres hermanos, presumen el regalo que por Navidad le hicieron a su anciana madre que aún vive en el pueblo natal.

El mayor se jacta: Yo mandé construirle una residencia. El de en medio no se queda atrás: Yo le regalé un auto último modelo y le contraté un chofer. Yo, dice el menor, creo que les gano a los dos. ¿Recuerdan que a mamá le gusta la Biblia, pero debido a la pérdida de la vista la dejó de leer? Pues le conseguí un perico que se sabe y recita la Biblia entera. Fue entrenado en un monasterio durante 10 años. Mamá sólo tiene que pedir el versículo que desea oír y el perico se lo dice.

Días después, los hermanos reciben una carta de su progenitora: Chucho -así llamaba al mayor de nombre Jesús- la casa que mandaste construir para mí es tan grande que yo vivo en una de sus habitaciones y se me va el día en mantener limpio lo demás. Güicho -así llamaba al de en medio llamado Luis- el pueblo es muy chico para andar en coche. Además ya estoy vieja y no tengo ganas de viajar. El chofer es muy flojo y le huelen mal los pies. Cielín -así llamaba al menor, bautizado como Segismundo- tú si sabes lo que le gusta a tu madre. El pollo estuvo delicioso .

Retazos con hueso

Alcoholímetro navideño. Entre el 13 y el 25 de diciembre, 1026 personas fueron remitidas al Centro de Sanciones Administrativas, mejor conocido como El Torito, por rebasar los límites permitidos de alcohol para conducir automóviles.

El programa Conduce sin Alcohol produjo que la noche del 24 -¿Nochebuena?- fueran detenidas 46 personas: 44 hombres y 2 mujeres.

Para hacer la velada más acogedora las autoridades de El Torito ofrecieron a sus huéspedes-detenidos una cena de altos vuelos. El menú consistió en sopa de tallarín con jamón y piña, ensalada de manzana, pavo en salsa de ciruela y postre -les juro que es verdad-, de tomar: ponche -sin piquete-. Sólo faltó que al otro día antes de salir se les ofreciera un desayuno con chilaquiles bien picosos y una chela para la cruda.

Aunque sólo hayan sido 46 las cenas invitadas ¿no hubiera sido mejor repartirlas a 46 indigentes en situación de calle? Como que se lo merecen más que los borrachotes ¿no?

Por lo pronto, el CESAAPPE: Centro de Sanciones Administrativas Para Pedotes ya anuncia su exquisito menú de Año Nuevo: Spaghetti con jamón y crema, pierna de cerdo adobada con ensalada y postre. Lo anterior rociado con el tradicional ponche.

Si algún lector no tiene donde pasarla, pero tiene auto sólo tiene que tomarse un par de tragos y soplarle doble al aparato para que el alcoholímetro marque de más y pasar a disfrutar de una opípara cena. Pero si alguien, sin proponérselo, es detenido y tiene que esperar el 2013 en El Torito, la cena de opípara se convertirá en ovípara -será a huevo-.

Estadísticas. Un estudio demoscópico nos hace saber lo más leído por los niños mexicanos en esta temporada. No fueron los cuentos de los hermanos Grimm; tampoco los de Christian Andersen; ni siquiera las novelas de Harry Potter; Julio Verne y Emilio Salgari son desconocidos por los chamacos mexicanos de hoy. Lo más leído por la infancia mexicana en estos días navideños fue una frase: No incluye baterías .

Aguinaldo, sueldo y prestaciones. Antes de salir de vacaciones los 500 Diputados de la LXII Legislatura recibieron 222 mil 891 pesos por cabeza -algunas vacías-, cantidad que se divide de la siguiente forma: 75 mil 457 pesos de su dieta mensual, 32 mil 876 de aguinaldo equivalente a la parte proporcional por 4 meses de agotador trabajo -el próximo año recibirán 100 mil 600 pesos porque estarán en servicio todo el año o casi-.

Aparte de sueldo y aguinaldo los Padres de la Patria reciben 45 mil 786 pesos mensuales de asistencia legislativa -lo que significa que asistir a la cámara es un extra, ¿entonces el sueldo devengado qué viene siendo? y 28 mil 772 pesos por atención ciudadana -¿qué no es para eso por lo que están ahí?-. Por si fuera poco, se les regresaron a cada uno de los egregios patricios 40 mil pesos de impuestos.

Por si lo hasta aquí leído no fuera motivo suficiente para echarles una mentadita de madre de parte de sus patrones, que somos los contribuyentes, sépanse que también los pasados de lanza sedicentes representantes populares, reciben vales de comida y gasolina, tarjetas IAVE, pasajes de avión y recursos para pagar asesores y secretarias. (Al parecer les pagamos hasta las boleadas de los zapatos).

Otra cosa: los 56 presidentes de comisiones tienen una mayor remuneración al recibir recursos adicionales, para los trabajos de sus respectivas encomiendas.

El dispendio económico reseñado, que no sucede en países que tienen una mejor economía que el nuestro, es una grosería que ocurra en México donde hay 52 millones de pobres de los cuales 11 millones no saben si el día de hoy comerán algo. Un poco de moderación mejoraría la imagen que tenemos de los legisladores y los políticos en general.

Ahora si que como dice la canción navideña de ven a mi casa esta Navidad : Por esto y muchas cosas más los Padres de la Patria tienen muy poca madre.

Chiapas. Y cuando regresó el dinosaurio el EZLN aún estaba ahí.