Morena es un partido muy distinto al de hace tres años. Se ha vuelto la marca mejor posicionada en todo el país. En el caso de los 15 gobiernos estatales en juego este año, la rifa de candidaturas habría sido una receta para el desastre electoral.

Clara Luz Flores, precandidata única de Morena a la gubernatura de Nuevo León, empezó su carrera política hace 22 años en el gobierno municipal de Escobedo. Desde entonces se afilió al PRI. Empezó muy joven y desde abajo. Su primer cargo fue de asistente del director jurídico municipal. Recién graduada en derecho la ascendieron a directora jurídica. Tres años después ya era secretaria del ayuntamiento.

En 2006, el PRI perdió el ayuntamiento de Escobedo, pero ganó el distrito XVII de Nuevo León, lo cual le permitió a Clara Luz conseguir una diputación local. Más adelante, como abanderada del PRI ganaría la alcaldía de Escobedo, no sólo una, sino tres veces. En 2018, consiguió la reelección, en un entorno electoral adverso a su partido.

La inminente postulación de Clara Luz Flores refleja la estrategia de expansión de Morena y hasta dónde está dispuesto a llegar con tal de conseguir la posición de primera fuerza política en el estado. La renuncia de la alcaldesa de Escobedo al PRI estaba cantada. A pesar de su popularidad, la ruta a la candidatura al gobierno del estado topaba con pared. Por ello, buscó primero un acercamiento con el PAN. Parecía un buen matrimonio arreglado, pero no se pusieron de acuerdo.

Morena detectó la oportunidad y rápidamente movió sus fichas. El propio presidente López Obrador intervino para abrir el paso a la expriísta de Escobedo. Le ofreció la Secretaría de Economía a la diputada federal Tatiana Clouthier, la aspirante de Morena mejor posicionada para contender por la gubernatura de Nuevo León. Con Tatiana despachando en la CDMX, sólo quedada operar políticamente la unción de Clara Luz como el nuevo rostro de la 4T en Nuevo León.

Morena ha adoptado la encuesta como método para la selección de candidatos en la actual temporada electoral. En el 2018 experimentó con el sorteo para definir algunas candidaturas a diputaciones y presidencias municipales; una manera muy peculiar de resolver el conflicto de ambiciones, que funciona cuando no tienes cuadros de alto perfil.

Pero Morena es un partido muy distinto al de hace tres años. Se ha vuelto la marca mejor posicionada en todo el país. En el caso de los 15 gobiernos estatales en juego este año, la rifa de candidaturas habría sido una receta para el desastre electoral. El método de las encuestas, con todo y sus limitaciones, resulta el más apropiado para un partido cuya militancia formal es minúscula, comparada con sus simpatizantes entre el electorado.

El PAN en Nuevo León siguió una ruta distinta. Optó por la consulta entre sus afiliados, a pesar de tener una militancia casi tan pequeña como la de Morena. Un grupo de menos de 8,250 afiliados terminó entregando la candidatura a un político local casi inelegible. Votó abrumadoramente por revivir la carrera política de Fernando Larrazábal, exalcalde de Monterrey y de San Nicolás, cuya imagen quedó dañada por el escándalo de cobros a casinos de 2011.

Actualmente, las encuestas ponen a Fernando Larrazábal en un distante tercer lugar. El error del PAN parece haberlo capitalizado el PRI. En alianza con el PRD registró a Adrián de la Garza, actual alcalde de Monterrey, como precandidato único al gobierno del estado. Al parecer, será el verdadero contendiente de Clara Luz Flores.

El pragmatismo de Morena en la selección de candidatos ha causado uno que otro zafarrancho interno. Pero el éxito electoral de la 4T se basa en el reciclaje de cuadros del PRI, PAN y PRD. Cuando el efecto moderador de la lealtad sobre la ambición desaparece, encuesta mata militancia.

*Profesor del CIDE.

Twitter: @BenitoNacif

Benito Nacif

Profesor

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El Dr. Benito Nacif es profesor de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Fue Consejero Electoral del Instituto Nacional Electoral (INE) del 2014 al 2020 y del Instituto Federal Electoral (IFE) del 2008 al 2014.

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