El martes, el Banco de México publicó su más reciente encuesta mensual de expectativas económicas y financieras de analistas. La encuesta, que se levantó entre 37 instituciones financieras y consultorías económicas, revela datos muy interesantes sobre la evolución de ciertas variables.

El resultado más importante es en cuanto a un cambio en las expectativas de política monetaria, que reflejaron una menor probabilidad de alza en la tasa antes de fin de año la tasa de referencia promedio para fin de año bajó de 3.31% el mes pasado a 3.23% este mes.

Desde la publicación de las minutas de las últimas reuniones de política monetaria, el mercado venía atribuyendo una probabilidad cada vez menor de alza en la tasa de referencia por parte de Banxico durante el último trimestre del año la expectativa de la tasa de referencia para fin de año hace tres meses se ubicaba en 3.4 por ciento.

Esta situación se venía dando en un contexto marcado por un escenario donde la economía mexicana atraviesa un periodo de crecimiento sumamente moderado e inflación por debajo de la meta; y ante un frágil entorno global caracterizado por una desaceleración marcada en gran parte de los bloques económicos más importantes del orbe y una depreciación pronunciada del peso frente al dólar.

Asimismo, dado que Banxico ha sido bastante explícito en establecer un vínculo entre las decisiones de política monetaria de la Fed y sudecisión de cuándo realizar el primer incremento en la tasa de referencia, los analistas habían incorporado la menor probabilidad de un alza por parte de la Fed en sus expectativas.

Sin embargo, como la encuesta fue levantada entre el 22 y el 29 de octubre, es muy probable que la mayoría de las respuestas se haya entregado antes de que se diera a conocer la más reciente decisión de política monetaria de la Fed y, sobretodo, antes de conocer el contenido del comunicado.

Aunque el mercado tenía totalmente descontado que la Fed no se movería en su reunión de octubre, fueron pocos los analistas que anticiparon que la Reserva haría una referencia tan explícita a una posible alza en su reunión de diciembre.

Vale la pena recordar que, inmediatamente después de la divulgación del comunicado, la probabilidad de un alza en diciembre, de acuerdo con los mercados de futuros, pasó de alrededor de 40% a casi 60 por ciento. Con base en esto, es muy probable que la próxima encuesta, a publicarse a principios de diciembre, refleje un pronóstico de un incremento en la tasa de referencia para fin de año en México.

La encuesta también confirma el deterioro sostenido en las expectativas de crecimiento económico para el 2015 y el 2016, basado en el débil desempeño de la economía en lo que va del año.

En concreto, la expectativa de crecimiento promedio para el PIB en el 2015 se ubicó en 2.29% contra 2.31% en la edición anterior y 2.6% de la edición de hace tres meses. En el caso del 2016, la expectativa se redujo a 2.79% contra 2.83% el mes pasado y 3.2% hace tres meses.

Esto sucede al mismo tiempo que la inflación se ubica en mínimos históricos y con revisiones importantes a la baja.

A pesar de que el entorno doméstico pareciera justificar dejar la tasa sin cambio o inclusive un nuevo recorte, en este momento las decisiones de política monetaria de Banxico parecen estar sujetas al entorno internacional y sobretodo a lo que decida hacer la Fed en el corto plazo.