Las empresas que ostentan autonomía se encuentran en riesgo, de frente a la aversión del actual Gobierno Federal. Cofece, que dirige Alejandra Palacios, Coneval, la CRE y Cofepris son las que están en la lista.  

De eliminar su autonomía, lejos de beneficiar será un retroceso para el país, ante el control de poder que se pudiera dar de ellas, en manos del Gobierno Federal.  

Para prueba un botón. Cofepris ya pasó a manos de Hugo López-Gatell, cuando su autonomía había ganado prestigio internacional, y hoy sólo gana retroceso y burocracia. El paso lento que se da en la aprobación de medicamentos, entre ellos la vacuna trivalente, es prueba de ello.  

Los excesos pueden ser el gran mal en este año. Con seguridad las voces de economistas y analistas financieros eran: se necesitan recortes al presupuesto del Gobierno, pero los niveles actuales ya hacen estragos creando cuellos de botella y generando carencias.  

Costo que se refleja en la gente más necesitada, y que podría llevar a una crisis más severa, porque no se está dando certeza jurídica ni confianza a las inversiones en territorio nacional, así que el pronóstico de crecimiento de 4.6% para 2021 está en disyuntiva. 

Y con ello los pronósticos del presupuesto y gasto que se plantea en el paquete presupuestado para el próximo año, simplemente esta en juego. A menos crecimiento, menos recaudación. Sumado a estrategias que desincentivan la inversión, y alientan el desempleo, las cosas no se ven nada claras.  

Los focos de lo urgente están desapareciendo por cumplirse programas sociales populistas, que no atacan problemas de raíz, y se politizan temas donde no deberían hacerlo. 

Por qué no en lugar de otorgar becas a jóvenes de secundarias públicas, no se capacitan las escuelas con computadoras e internet. 

Y en el tema de agua, vía Conagua, se vuelve a fortalecer no sólo con presupuesto sino con talento, a fin de darle mantenimiento a lo que se requiere y resolver el llenado de presas que están al límite y capacitar las que se están quedando con poca agua. De lo contrario volveremos a tener una tragedia como la de Tabasco, pero ahora en Chiapas.  

Es momento de darle vuelta al timón, fortalecer las instituciones independientes, darle un impulso a una política pública que de certeza, apoyo a la inversión y al respeto completo hacia el Estado de Derecho.  

EVITAR QUE SE DOLARICE MÉXICO. Estados Unidos ha venido reduciendo el nivel de dólares que recibe de México, argumentando que podría provenir del narcotráfico. De ahí que las instituciones financieras, o ponen muchas reglas, o son pocas las que cambian dólares a peso. Porque se vuelve imposible para ellas, mover el billete verde. 

Dólares que provienen del turismo, remesas y comercio internacional, principalmente. 

Ante ello, sale a la luz una iniciativa del senador Ricardo Monreal, que toma relevancia. Contempla que sea Banxico, bajo la tutela de Alejandro Díaz de León, quien compre esos dólares, y que en el tiempo establecido sea quien mande a la Reserva Federal el billete verde, evitando se generen trabas en la economía, se genere un mercado negro, se dolarice la economía mexicana, o se quede fuera a una gran parte de la economía sin las transacciones internacionales. La moneda está en el aire.

Marielena Vega

Conductora

Salud, dinero y negocios

Socia Cofundadora, y conductora del programa de radio Salud, Dinero y amor. Programa de finanzas, negocios, economía y bienestar.

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