Durante el último año, se ha identificado una intensificación en el uso de datos móviles frente al servicio de voz en el mercado de telecomunicaciones móviles. En donde el gasto de los consumidores por el primer concepto, aunado al rubro de equipos, contabilizan desde el cierre del 2013 más de 50% del gasto total en el mercado móvil.

Es así que dentro de la evolución del consumo de servicios móviles podemos definir dos fases: la primera, donde el uso de los servicios de voz tenía una mayor ponderación dentro de las decisiones de consumo móvil de los usuarios. Y una posterior y actual fase, caracterizada por una importante y creciente ponderación por el uso de Internet móvil y una marcada preferencia de los consumidores por la conectividad ubicua y permanente.

Esta reducción en la participación del servicio de voz dentro del gasto de los consumidores móviles no se debe a que sea un servicio en desuso u obsoleto, sino a que compite directamente en un mercado en el cual ahora la voz viaja por redes de Internet y la comunicación ha transitado hacia plataformas de mensajería instantánea. Este hecho de mercado se podría matizar con un elemento regulatorio, la eliminación de las tarifas de interconexión que condujo a una primera reducción de precios.

No obstante, es una realidad que la participación de los datos móviles en los ingresos del conjunto de los operadores contabiliza 40% del total al tercer trimestre del 2014 (III Trim. 14), tan sólo 3.8 puntos porcentuales por debajo de los ingresos por concepto de voz. Con la expectativa de que esta ponderación continúe en ascenso, guiada directamente por la mayor adopción de la Banda Ancha Móvil entre los usuarios y la creciente base de subscriptores de pospago, en donde ya se alcanzó 90% de penetración de Internet móvil. Lo anterior es también efecto de la reducción de precios del servicio, el ofrecimiento de mayores capacidades, mejor cobertura y velocidad en la transmisión de datos.

Estos resultados operativos empatan a su vez con el elevado crecimiento en la tenencia de smartphones, que han alcanzado una penetración de 45.9% del total de líneas móviles, sumando 47.1 millones dispositivos al III Trim. 14. Situación que refleja la preferencia por la movilidad y la conectividad ubicua por parte de los usuarios de telecomunicaciones móviles, lo que implica una necesidad de mantenerse en línea desde cualquier condición geográfica en cualquier momento del día.

Con todo, queda de manifiesto que los consumidores destinan cada vez una mayor proporción de sus recursos presupuestales para la obtención de datos móviles, a la vez que la voz pierde participación dentro de las decisiones de consumo de servicios móviles. Así, el mercado móvil mexicano comienza a mostrarse más inmerso en un entorno de mayor conectividad, guiado en buena medida por la incesante adopción de smartphones entre la población.

Es un hecho que los proyectos de política pública y regulatoria próximos a implementarse en torno a la conectividad, como la Estrategia Digital Nacional y la instalación de la red pública compartida, deben tomar en cuenta estos apuntes, que derivan de las decisiones de los consumidores y del avance tecnológico. De una apropiada promoción de la conectividad en su modalidad móvil dependerá que los usuarios podremos gozar de mejor cobertura, mayores capacidades y velocidades en la transmisión de datos desde cualquier lugar.