Vienen adecuaciones a la Norma Oficial Mexicana para homologarla con la normatividad estadounidense: será una NOM estandarizada con las normas estadounidenses.

La tarea se realiza en la Secretaría de Economía que encabeza Gerardo Ruiz Mateos. Y quien lo está haciendo de manera directa es el subsecretario de Competitividad y Normatividad de la propia dependencia, Felipe Duarte.

A este hombre se le reconocen amplios méritos en materia de competitividad.

Bueno, pues en su equipo se han dedicado al análisis del proceso al que se sujetaron los países integrantes de la Unión Europea.

El compromiso es simplificar la normatividad, hasta donde la ley lo permita.

La intención es que México cuenta con un marco normativo alineado con sus principales socios comerciales que son Estados Unidos y Canadá. Y que se eliminen certificaciones redundantes, sobre todo en aparatos eléctricos y electrónicos.

Se realiza un análisis sector por sector y se hará en plena congruencia con los acuerdos comerciales, con pleno respeto a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, prometen las propias autoridades. De hecho se trata del cumplimiento de un acuerdo al que llegaron los presidentes de México y Estados Unidos y el Primer Ministro de Canadá.

Se busca la armonización y homologación para procurar una mayor oferta de productos y servicios a menores precios, en favor de los consumidores.

Al final, lo que se busca es mejorar el nivel de competitividad que tiene hoy México, y que según el indicador del Doing Bussines del Banco Mundial, está en el número 51.

Rediseñarán Cofepris

El gobierno mexicano está pensando en rediseñar la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que hoy comanda Miguel Ángel Toscano.

En los círculos oficiales, es insistente la versión de que el presidente Felipe Calderón está muy inconforme con el órgano de regulación de sectores tan diversos como importantes en distintos ámbitos económicos.

El problema es que se escuchan muchas quejas en contra de Cofepris, tanto de empresarios internacionales como nacionales. Por eso, buscarán, en el gobierno mexicano, que pudiera aplicarse en México la normatividad de la FDA (Food and Drug Administration).

La intención, otra vez, es aumentar y mejorar la competitividad de la economía mexicana.

CUENTOS VERAS

Vaya que el esquema de portabilidad de los números de telefonía móvil -con el que los usuarios pueden llevar su número a la compañía que deseen-, está dando sorpresas.

Resulta que del 14 de julio del 2008, al 30 de junio del 2010, hay un gran ganador y un gran perdedor. La numeralia generada por Data Warehouse es sorpresiva.

El ganador es ni más ni menos que el mayor operador de telefonía móvil en México, Telcel, que capitanea Daniel Hajj.

Los suscriptores que portó esta empresa en ese lapso fueron 379,044.

Y la perdedora es Telefónica, que dirige Francisco Gil Díaz, con un número de 325,382 usuarios menos.

Unefon y Iusacell también registraron pérdida de usuarios; la primera con 23,150 y la segunda con 31,187. Opercom o Nextel, de Peter Foyo, registró un aumento de 675 suscriptores portados.

Sin duda, el esquema de portabilidad numérica está generando sospresas.

Originalmente hubo quienes apostaron a que Telcel perdería clientela y que la ganaría Telefónica, pero ha ocurrido justamente lo contrario.

Que la sucesión en Cofetel será hasta el próximo miércoles. Aunque han surgido rumores y versiones en el sentido de que no está amarrado Mony de Swaan, el excoordinador de asesores de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, de Juan Molinar Horcasitas, lo cierto es que todo indica que él será el ungido. A ver.

Tremendo plantón le dieron los interlocutores del gobierno a la Secretaría de Salud, de José Ángel Córdova, para una reunión de trabajo ayer, para analizar el programa antiobesidad. Parece que se trata de un rompimiento. El tema está sacando chispas.