A tención, porque la meta sexenal es duplicar lo realizado durante el gobierno de Vicente Fox -que había sido por mucho el de mejor desempeño del sector de la historia-, otorgando más de 6 millones de créditos y subsidios para atender las necesidades de vivienda de la población.

Pero, ¿saben ustedes lo que significan 6 millones de viviendas? Pues de entrada representan cerca de 25% del parque habitacional existente antes del inicio del sexenio y, si estuvieran juntas, una megaciudad de más de 25 millones de habitantes que se comería cerca de 100,000 hectáreas de territorio nacional.

Pero, ¿saben ustedes lo que en verdad representan 6 millones de viviendas? Y es que en los detalles está el diablo, porque cuando hace apenas 15 años la producción de vivienda nacional difícilmente superaba las 100,000 unidades por año, lo importante era hacer casas, casi sin reparar en el cómo, porque era tanta la necesidad y tan poca la capacidad de respuesta, que lo verdaderamente importante era construir una planta productiva con capacidad real de enfrentar el rezago acumulado y la nueva demanda.

Pero las cosas han cambiado y si en algún momento el motivo de preocupación fue no contar con la capacidad de generar 6 millones de casas en seis años, hoy lo que da miedo es saber que sí se puede

Porque, ¿de qué 6 millones de viviendas estamos hablando? ¿Estamos hablando de casas mal diseñadas y peor construidas en conjuntos desconectados de las ya de por sí poco competitivas y pobremente equipadas manchas urbanas? O ¿estamos hablando de viviendas y conjuntos urbanos de alta calidad, integrados plenamente a ciudades que con base en su planeación urbana y desarrollo inmobiliario elevan exponencialmente su nivel de competitividad?

¿Cómo serán las viviendas con que se cumpla la meta sexenal?

Porque hay que entender que el Plan Nacional de Vivienda no está hecho a la medida de los planes de ventas de casas o colocación de hipotecas.

Se trata de una prioridad de gobierno que busca atender las necesidades de la población con soluciones que respondan en forma eficiente a sus posibilidades, necesidades y planes futuros.

Se trata de ordenar el territorio y hacer del ordenamiento territorial un motor generador de riqueza económica y social.

Se trata de aprender a sumar para generar la infraestructura que requiere no el desarrollo de vivienda, sino la evolución de las ciudades. Todo con el objetivo final de hacer ciudadanos más completos, más felices y ciudades sustentables, eficientes y competitivas.

Concluyo. El éxito ya no se puede medir en el número de casas construidas, sino en lo que ellas provocan en términos urbanos, sociales, ambientales y económicos.

Su Casita, de regreso a la cancha

Apenas la semana pasada, Hipotecaria Su Casita anunció un incremento de capital, la formalización de una línea de crédito con la Sociedad Hipotecaria Federal y la reactivación de sus líneas de financiamiento a la producción.

Y siguen las buenas noticias por parte de la firma que encabeza José Manuel Agudo, porque esta mañana, y teniendo como testigos de honor a los titulares de los organismos federales de vivienda, la Asociación Hipotecaria Mexicana y la Canadevi, se formalizan las operaciones que marcan el regreso de la sofom al mercado de los créditos individuales.

La Conago y la vivienda

La vivienda es una batalla que se lucha localmente

Por eso es tan importante la Comisión de Vivienda creada en el seno de la poderosa Convención de Gobernadores (Conago), que preside el gobernador de Querétaro, José Calzada Rovirosa.

Es por esto que en unos días la Conago, que tiene como brazo operativo a los institutos estatales de vivienda, agrupados en un organismo (Conorevi), que preside el defeño José Antonio Revah Lacouture, realizará en Querétaro una reunión de vivienda que habrá de seguir con mucha atención.