En los tres primeros meses de este año, en la Ciudad de México se cometieron 380 asesinatos: 129 en enero, 104 en febrero y 147 en marzo; el número de asesinatos fue 40.2% mayor que el del 2018 y 63.8% mayor que el del 2017.

En lo que al mes de enero pasado se refiere, el número de asesinatos registrados fue 87.0 % mayor al de enero del 2018 y 40.2% superior al de enero del 2017.

En febrero del 2019, el número de asesinatos fue 1.0% mayor al de febrero del 2018 y 46.5% superior al de febrero del 2017.

Y en marzo de este año, el número de homicidios dolosos fue 48.5% mayor al de marzo del 2018 y 107.0% superior al de marzo del 2017.

Las tasas de homicidios para los tres primeros meses de cada uno de los años aquí considerados son las siguientes (es conveniente recordar que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, existe una epidemia de asesinatos cuando la tasa es de 10 o más):

2019: enero: 21.0; febrero: 19.2; marzo: 22.

2018: enero: 9.9; febrero: 17.7; marzo: 15.8.

2017: enero : 14.5; febrero: 11.7; marzo: 10.3.

La de enero de este año es 112.1% mayor que la de enero del 2018 y 44.8% superior a la de enero del 2017.

La de febrero pasado es 8.5% mayor que la de febrero del 2018 y 64.1% superior que la de febrero del 2017.

Y la marzo del 2019 es 39.2% superior a la de marzo del año pasado y 113.6% mayor que la de marzo del 2017.

Hay una epidemia de asesinatos en la CDMX y que lejos de estar controlada por el gobierno de Claudia Sheinbaum, sigue esparciéndose.

El problema es gravísimo en 35 de los 73 sectores en que ha dividido a la CDMX la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), a cargo de Jesús Orta, en donde la tasa es de 10 o más para el periodo abril del 2018 a marzo del 2019:

Congreso: 65.1; Corredor-Centro: 58.4; Morelos: 50.5; Consulado: 47.3; Mixcalco-Heraldo: 27.3; Huipulco-Hospitales: 26.9; Granjas: 26.1; La Raza: 25.7; Cuautepec: 25.3; Tezonco: 22.0; Ticomán: 20.2; Pradera: 21.7; Santa Cruz: 21.2; Tacuba: 20.6; Asturias: 19.7; Mixquic: 19.3; Buenavista: 19.0; Oasis: 18.8; Tlatelolco: 18.7; Fuente: 18.2; Lindavista: 17.3; Moctezuma: 17.3; Plateros: 17.1; Quiroga: 15.8; Ángel-Zona Rosa: 15.6; La Noria: 15.6; Tepepan: 15.6; Cuitláhuac: 15.5; Tlacotal: 15.3; Aragón: 14.3; Teotongo: 13.3; Quetzal: 12.6; Abasto-Reforma: 12.3; Milpa Alta: 12.3; Tecomitl: 11.4; San Jerónimo: 10.7.

Los casos de secuestro para el primer trimestre de este año suman 26 mientras que en el 2018 fueron cuatro.

Comparando el mismo periodo del 2019 con el del año pasado, los robos aumentaron 9.0% y los robos de coches pasaron de 1,887 a 2,841, un incremento de 50.6 por ciento.

Por si lo anterior no fuera suficiente para demostrar la incapacidad de Orta, anteayer se dio a conocer un hecho que en febrero una mujer sufrió un infarto cerebral en los andenes de la estación Tacubaya del Metro; los policías que ahí estaban la sacaron a rastras y la dejaron a su suerte en la banqueta, donde permaneció durante 26 horas sin que nadie la ayudara. Finalmente murió.

Al defender a sus policías, Orta dijo que “actuaron de cierta manera por desconocimiento, por imprudencia, pero donde no hay un dolo”. Efectivamente, no la mataron, pero la dejaron morir, no sólo por dolo, sino por una absoluta carencia de empatía hacia los demás, igualitos a su jefe.

Facebook: Eduardo J Ruiz-Healy

Instagram: ruizhealy

Sitio: ruizhealytimes.com

@ruizhealy

Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.