La falta de oportunidades para colocarse en un empleo bien remunerado llevó a Carmen Hernández a emprender un negocio por cuenta propia.

En 2006, decidió -junto con sus dos hijas- iniciar la venta de productos de belleza por catálogo. A la par, y dado que las ganancias no satisfacían sus necesidades básicas, estableció un negocio familiar con Isabel, su hermana. A más de cinco años de que arrancó la aventura, apostó por dedicarse de lleno a la venta de comida, ya que -dice- reditúa mayores beneficios que la comercialización de artículos de cuidado personal.

Como ella, en México existen 10.75 millones de personas en el autoempleo, es decir, 22.48% de la población ocupada en el cuarto trimestre de 2011.

Lo anterior implica que durante el último año se sumaron a ese sector de la economía 1.62 millones de habitantes, 185 individuos por cada hora transcurrida.

Al cierre del 2010, se registraron 9.13 millones de trabajadores por cuenta propia, lo que representó 20.13% de la población ocupada, según registros del INEGI.

La generación de empleo en México aún resulta insuficiente para las necesidades que se tienen en el mercado laboral. Para muestra basta un botón. Durante el año pasado se generaron 590,000 fuentes de ingresos formales, cuando el número de personas en edad de trabajar (Población Económicamente Activa) aumentó en 2.4 millones de personas, es decir, sólo se cubrió 25% de la demanda existente.

Las perspectivas para este año no pintan nada diferentes. Estimaciones de analistas y de las propias autoridades apuntan a una creación de plazas de entre 500,000 y 600,000, una cifra similar a la de 2011.