Es una confrontación de tú a tú, como no se había visto entre dos de los más poderosos empresarios de México.

El presidente de Televisa, Emilio Azcárraga Jean, retó directamente al propietario del consorcio Telmex-Telcel, Carlos Slim, a batirse en franca competencia en los negocios de televisión y telecomunicaciones, pero sobre terreno parejo. Slim Helú es el principal destinatario de la misiva de Azcárraga.

Lo acusa de luchar con uñas y dientes para bloquear la competencia en las telecomunicaciones.

Azcárraga lanzó el guante en Estados Unidos a través de un artículo que se publica hoy en The Wall Street Journal.

Además del magnate de la telefonía, el mensaje tiene varios destinatarios: al gobierno mexicano, para que nivele el terreno de la competencia; al hombre más rico del mundo, cabeza de Grupo Carso, al que le pide dejar de abusar de los recursos judiciales para frenar la competencia, y al gobierno de Estados Unidos, al que le pide trato recíproco en el negocio de la televisión de ese país.

El número uno de Televisa destaca que, según la OCDE, México pierde 2.2 puntos del PIB por sus tarifas extremadamente altas.

Y asegura que la incursión de Televisa en Iusacell ayudará a bajar el precio de la telefonía móvil.

Otro destinatario del artículo de Azcárraga Jean es la comisión antimonopolios.

Refiere que el órgano regulador de la competencia rechazó en primera instancia la compra de 50% de las acciones de la operadora telefónica Iusacell y asegura que está dispuesto a establecer las barreras necesarias para impedir la colusión con su competidor TV Azteca, encabezado por Ricardo Salinas Pliego.

Ofrece Azcárraga Jean no impugnar licitaciones transparentes para el servicio de televisión.

Y a cambio pide que la apertura se dé también en el sector de telecomunicaciones. El magnate de la televisión mexicana también envió un mensaje a las autoridades de Estados Unidos.

Ofreció no oponerse a la creación de una segunda, tercera o cuarta cadena de televisión.

E incluso advierte que tampoco se opondría a que participe algún inversionista o socio estadounidense, siempre y cuando sea recíproco el trato.

Recuerda Azcárraga que la ley de EU prohíbe a los extranjeros poseer más de 25% de cualquier canal de televisión.

En términos generales, el Presidente de Televisa reclama la posibilidad de participar en el mercado de las telecomunicaciones, cuyo valor estima en 15 billones de dólares. Es en consecuencia la guerra abierta entre tres de los más poderosos empresarios de México: Emilio Azcárraga en mancuerna con Ricardo Salinas Pliego y Carlos Slim Helú.

La pregunta es si ahora que el reto es abierto y se ventilan ofrecimientos concretos, el gobierno mexicano tomará el papel que le toca de árbitro y aprovechará la oportunidad para destrabar la industria de las telecomunicaciones en México.

Ronda América Móvil ?valor por US100,000 millones

La multinacional mexicana América Móvil ronda los 100,000 millones de dólares en valor de capitalización.

Para ser exactos, América Móvil, que preside Patrick Slim Domit y dirige Daniel Hajj, tiene hoy un valor de capitalización de 9,000 millones de dólares.

Aunque este indicador está sujeto a las variaciones de los mercados, lo cierto es que América Móvil es uno de los grandes competidores del mundo en el negocio de las telecomunicaciones.

De acuerdo con los reportes de participación accionaria presentados ante la Securities and Exchange Commission, la familia Slim ejerce el control de la compañía a través del fideicomiso de control, Inmobiliaria Carso, y de la tenencia directa de acciones.

El grupo de control que encabeza el ingeniero Carlos Slim Helú mantiene una tenencia accionaria de 42 por ciento.

La empresa AT&T tiene 8% y el resto de las acciones está colocado entre el público inversionista.

La fortaleza de América Móvil no deja lugar a dudas que el negocio de las telecomunicaciones es la apuesta del hombre más rico del mundo: Carlos Slim.

CUENTOS VERAS

Sobre el caso de Televisa-Iusacell, el presidente de la CFC, Eduardo Pérez Motta, revela que hace unos días se interpuso un recurso de reconsideración. La ley de competencia establece un periodo máximo de 60 días hábiles para que el órgano regulador dé una respuesta.

Respecto de la megamulta impuesta a Telcel, los tribunales levantaron la suspensión sobre ese procedimiento, por lo que en unas cuantas semanas el pleno de la Comisión tomará una decisión sobre esta sanción en el recurso de reconsideración.

Twitter: @marco_mares