En una conferencia que dicté no hace mucho, expresé la opinión de que Trump era un enemigo de México y que frente al gobierno de Estados Unidos nuestro país presentaba cinco frentes de vulnerabilidad. El primero de esos frentes es el comercio bilateral amparado por el TLCAN; el segundo, los emigrantes mexicanos que viven y trabajan allende al Bravo; el tercero, las remesas familiares que se envían a México; cuarto, las inversiones estadounidenses en México tanto directas como de cartera, y quinto, el turismo estadounidense que visita lugares como Cancún y Playa del Carmen.

Si bien el embate del que me ocupo no provino directamente de Trump, bastó para que se produjera una acción burocrática por parte de la cancillería de ese país. Esa acción consistió en una alerta de viaje emitida para prevenir a los turistas estadounidenses de viajar a Playa del Carmen, en Quintana Roo. Esa alerta cayó como balde de agua fría sobre la próxima celebración de un importante torneo de golf, en el hermoso campo Mayakoba, en el que participarán muchos jugadores internacionales y en particular estadounidenses.

Podría argumentarse que un torneo de un deporte tan poco masivo como es el golf no puede ser motivo para criticar una decisión del gobierno de un país soberano. Se equivocan los que así piensan. Los torneos de golf de la llamada gira de la PGA son un mecanismo formidable de promoción para el turismo de gran nivel, un turismo de perfil empresarial con altos niveles de gasto. Que Playa del Carmen a través del Mayakoba sea sede de un torneo del calendario de la gira de la PGA es una forma de promoción muy importante para México. En más de 220 países se recibe la transmisión televisiva de esas competencias.

¿Qué tanto perjudicará la mencionada llamada de alerta turística al éxito del torneo OHL Mayakoba? El principal funcionario de la organización de ese evento, Joe Mazzeo, tuvo que admitir que la emisión de dicha alerta era indudablemente un “caso desafortunado”, toda vez que la situación en Playa del Carmen sigue siendo “igual de segura”, aunque, agregó, “no te voy a decir que no hay problemas, siempre hay cosas que se pueden mejorar”.  Señaló ese funcionario que viajar a ese destino “sigue siendo tan atractivo como siempre y es lo que estamos transmitiendo a los jugadores”. Ojalá sea cierto y que resulte un éxito.

Bruno Donatello

Columnista

Debate Económico