Es imposible no notar que estamos a menos de un mes de las primeras elecciones pandémicas de nuestra historia, y que la mayoría de los asuntos en torno a ellas, se resumen a temas de vida o muerte. Porque tal vez así andamos todos, no sólo en México, también en el mundo.

Por eso es que voy a estar sacando una serie de artículos hablando de los procesos electorales que se han llevado acabo en el mundo, porque me parece muy interesante, además de definitivo.

Porque por alguna razón me parece que los astros se alienaron y que el mundo entero está pasando por lo mismo, al mismo tiempo.

Parece que nos sincronizamos y que esto ha logrado sentar en la misma mesa, tanto a la solidaridad como al egoísmo.

Sino, nada más pónganle atención a lo que está pasando con “La Guerra de las Vacunas”, en donde no todos ganan y condena a los perdedores a tardarse más tiempo en salir del bache.

Pero bueno…

Regresando al tema de las elecciones pandémicas, creo que tal vez lo más importante que debemos tener presente, es que este virus está poniendo a las democracias a prueba.

De hecho, me atrevería a decir que incluso se está gestando una especie de Pozole radioactivo, en donde ya no sabes qué cacho es del luto, qué cacho es de la frustración , qué cacho es de la locura, qué cacho es de la desilusión, qué cacho de la furia, y qué cacho de alegría, qué se derrama en las urnas y qué de regalo lleva un virus.

¿Apoco creían que a la democracia no le iba a dar Covid-19?

Nadie dijo que ella era inmune y peor es que a nadie se le ha ocurrido comenzar a desarrollar la vacuna.

A ver si aguanta, porque no se les olvide que le dio cuando andaba medio débil.

De hecho, el último “Índice Democrático” de The Economist reportó que más de la mitad de la población mundial no vive bajo una democracia, y que las de países clave para este sistema de gobierno como Estados Unidos y Francia, habían perdido fuerza.

Aguacero que ya se veía venir, porque en el año 2018 de la “antigua normalidad”, Latinobarómetro sacó un estudio en dónde decía que a la mayoría de los ciudadanos de los países de la región, ya no les impostaba tanto vivir en una democracia, y que algunos hasta preferían vivir en una dictadura.

En el caso de México, tan sólo el 16% de los encuestados están satisfechos con la democracia, y al 38% le da lo mismo vivir en un régimen democrático que uno no democrático.

Todo esto porque la esperanza de vivir mejor no ha sido cumplida, y la gente comienza a buscar otras opciones. Por eso es que es muy importante lo que va a pasar en estas elecciones.

¿Aguantará nuestra democracia con el oxígeno?

A mí me preocupa y la verdad es que no nos quiero ver como a los de El Salvador, que se andan dando de topes por haber votado por un tipo como Nayib Bukele, que parece que ya se adueñó de los tres poderes a través de su celular.

Yo lo único que sé, es que dicen que “cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas a remojar“, hoy la democracia en el mundo está en problemas, y votar en las elecciones pandémicas parece ser la primer dosis de la vacuna, que a cada país le toca desarrollar. Porque lo que es seguro, es que no sabemos cuándo será la última vez que salgamos a votar.

El último en salir apague la luz.

Twitter: @HenaroStephanie

Stephanie Henaro

Profesora de Geopolítica

El último en salir apague la luz

Analista y comentarista mexicana. Estudió la licenciatura en relaciones internacionales en el Tecnológico de Monterrey CCM y en el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences-Po). Cuenta con una especialidad en política exterior rusa por el MGIMO de Moscú y una maestría en Geopolítica, Territorio y Seguridad en la Universidad de King’s College London en Inglaterra.

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