Como en el 2006, Elba Esther Gordillo Morales enfrenta a los conservadores del PRI. Instalada en el ala reformista , aunque sin militancia en ese partido, la Presidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación nuevamente se ve forzada a buscar a un candidato presidencial.

Como en el 2006. Y no por gusto, sino por urgencia. Su primera opción -desde hace dos años- era Enrique Peña Nieto, con quien había construido un vínculo gracias a su hija, Mónica Arriola, y a los Golden Boys del exgobernador mexiquense.

Hace seis años el ánimo de revancha hacia Roberto Madrazo -quien permitió su defenestración como coordinadora parlamentaria en el 2004, y su expulsión del PRI- empujó a la lideresa magisterial a financiar la formación de Nueva Alianza. El pragmatismo y la ambición de sus herederos políticos (encabezados entonces por su yerno, Fernando González) le llevó a pactar una alianza de facto con Felipe Calderón, sólo después de que Andrés Manuel López Obrador repeliera sus ofrecimientos.

En primera instancia, La Maestra se había propuesto evitar a toda costa el triunfo de Madrazo. Al final, se unió a la asonada de otros poderes fácticos en contra de López Obrador... Y logró su cometido, al tiempo de que la cúpula de Nueva Alianza trabajaba por preservar el registro que un IFE a modo (además de Luis Carlos Ugalde, la lideresa sindical había logrado colocar en el Consejo General a otros dos incondicionales, Alejandra Latapí y Virgilio Andrade) les había concedido a finales del 2005.

Hace seis años, obligado por la legislación electoral entonces vigente, Nueva Alianza tuvo que registrar candidato presidencial. La Maestra seleccionó a Roberto Campa después de haber contemplado una baraja en la que figuraron el excanciller Jorge G. Castañeda y el entonces Gobernador de Sonora, Eduardo Bours Castelo.

Al final del cómputo electoral, alcanzó 1 millón 677,000 votos (4.05% del total nacional) en los comicios federales del 2006 y pudo colocar un Senador y nueve diputados federales. En el 2009, Nueva Alianza consiguió 1.2 millones de votos, equivalentes al 3.5% de la votación global.

Punto definitivo en esta controversia es que en el Distrito Federal y el Estado de México, el partido de La Maestra tiene un voto duro superior a 5%, que nada compensaban las cinco candidaturas a diputados federales que obtuvieron gracias al convenio de coalición ahora en suspenso.

En las horas finales de las negociaciones entre los emisarios de Gordillo y Miguel Ángel Osorio Chong, se amplió la oferta de candidaturas...

Aunque estaba condicionada al retiro de la propuesta de Arriola Gordillo como candidata al Senado en Chiapas.

A finales del sexenio foxista, el partido de La Maestra construyó coaliciones electorales con el PAN, aunque para el 2007 cambió de socio y buscó al PRI. La intermitencia de los acuerdos entre Nueva Alianza y PRI traspasó la frontera de los comicios federales del 2009 y se extendió hasta finales del año pasado.

Y es que mientras el entonces recién designado líder nacional del partido magisterial, Luis Castro Obregón, y Humberto Moreira negociaban la coalición que arroparía a Enrique Peña Nieto en las elecciones presidenciales, Nueva Alianza aparecía en la boleta electoral de Michoacán con Luisa María Calderón, la hermana mayor del Ejecutivo federal, como su candidata.

Mientras esta contradicción se materializaba en las campañas michoacanas, las dirigencias nacionales de ambos partidos políticos acudían al IFE a registrar el convenio de coalición parcial que daría origen a la alianza Compromiso por México, que también involucraría al Partido Verde.

Las pláticas preliminares entre los dirigentes de los tres partidos iniciaron de una coincidencia: postular a Peña Nieto como candidato a la Presidencia, pero limitar la nominación conjunta de aspirantes al Senado y a la Cámara de Diputados.

La asociación electoral de estos partidos se limitaría a 10 de las 32 entidades federativas y en 125 de los 300 distritos electorales uninominales. A cada partido -en una operación aritmética- le tocaban tres candidatos al Senado y 40 candidatos a diputados federales en distritos electorales de alto grado de dificultad.

La cláusula quinta del convenio registrado ante el IFE detallaba la mecánica para postular al candidato presidencial y que no era otro más que ceder la iniciativa de selección al PRI. En el momento actual del proceso electoral -Peña Nieto es precandidato único del tricolor- sólo faltaba que los Consejos nacionales del Verde y de Nueva Alianza lo ratificaran como candidato suyo, previa presentación de su programa de trabajo. El 19 de febrero era la fecha límite para cumplir con este requisito.

Ahora le queda un mes a Nueva Alianza para reponer sus procesos internos y encontrar un candidato presidencial. A diferencia de hace seis años, ahora quiere una candidata. Carismática, madura y con experiencia. Alguien como Gabriela Cuevas, Patricia Mercado o Rosario Robles.

EFECTOS SECUNDARIOS

GATO ENCERRADO. Apagada la emergencia por los supuestos suicidios de rarámuris en las montañas de Chihuahua, crece la polémica entre las autoridades federales y el gobierno estatal, encabezado por el priista César Duarte, quien de plano externó una condena pública y lamentó que el gobierno calderonista no reconociera la difícil situación, al afirmar que no hay sequía, y que haya vetado los apoyos que serían de gran beneficio para la comunidad indígena.