El voluntariado corporativo ha sido uno de los temas más relacionados con el concepto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), llegándose incluso a confundir en algunas ocasiones con este término, como parte del conjunto de acciones sociales realizadas por las empresas en apoyo a sus comunidades más cercanas o a aquellas causas sociales y/o ambientales con las que se identifican.

Sin embargo, hoy se tiene mayor claridad en ambos conceptos, y si bien el voluntariado corporativo puede ser parte de las acciones de RSE de una empresa, no sólo por este tipo de prácticas, ésta será considerada como socialmente responsable. Por su parte, el voluntariado corporativo puede ser una estrategia muy importante para la proyección que la empresa quiera tener en su comunidad, a través de uno de sus stakeholders más cercanos: sus empleados.

Si, además, a los programas de voluntariado corporativo se les da un enfoque estratégico, la empresa verá diversos beneficios para sus colaboradores, y en consecuencia para el mismo negocio, además de aquellos impactos positivos que se puedan generar en la comunidad y las personas beneficiadas.

Por ello, se busca que los programas de voluntariado corporativo estén integrados a la propia estrategia de RSE del negocio, y alineados con sus objetivos, para que éstos realmente tengan un verdadero sentido para la empresa y le permitan identificar claramente su importancia y los beneficios que se pretenden generar, no sólo a corto, sino también a largo plazo, para todos los involucrados.

Así, diversas empresas han buscado desarrollar programas de voluntariado corporativo, pero no todas han logrado que éstos sean igualmente exitosos. Para ello, diversos autores recomiendan no sólo que el plan de voluntariado corporativo se alinee y se desarrolle a partir de la estrategia corporativa de RSE de la empresa, sino que además éste tome en cuenta los intereses de los propios empleados que hayan mostrado disposición a participar en el programa y las necesidades reales de aquellas personas o comunidades que se busca beneficiar.

Además de ello, será necesario dotar a los participantes del conocimiento y herramientas necesarias para la correcta ejecución del programa, establecer mecanismos para el seguimiento y evaluación de las iniciativas y reconocer a todos aquellos que hayan participado.

También se pueden establecer alianzas con organizaciones afines y hacer análisis comparativos sobre buenas prácticas, para compartir experiencias y aprender sobre lo que otros ya han hecho.

Es así que, cuando la empresa asume su corresponsabilidad en el desarrollo de las comunidades en donde opera, los programas de voluntariado corporativo pueden ser una buena herramienta para desplegar su compromiso social como parte de su Responsabilidad Social Empresarial a través de acciones concretas con la participación de sus propios colaboradores. Y de igual manera, el voluntariado corporativo le permite a la empresa establecer mejores relaciones y de largo plazo con sus grupos de interés que se ven involucrados en estas actividades, al mismo tiempo que fortalece sus alianzas con instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil, generando beneficios y un valor agregado para todas ellas.

*Director del Centro IDEARSE para la Responsabilidad y Sustentabilidad de la Empresa de la Universidad Anáhuac.

Twitter: @J_ReyesIturbide