Se acerca el jueves 21 de junio, inicio del verano. Es una época de celebraciones para estudiantes, vacaciones para los que trabajan y felicidad para los que pueden disfrutar de alguno de estos dos privilegios. Es una temporada en la que, según varios estudios, se incrementan los gastos en 3.4 por ciento. Las principales razones de este incremento son los dependientes económicos, las vacaciones y el clima.

Cuando se habla de dependientes económicos se hace referencia a personas que siguen cursando algún tipo de grado escolar y no cuentan con un empleo, que cuando inicia el verano el proveedor de éstos —por lo regular padres o tutores— tiene que asumir diversos gastos, como graduaciones, cursos de verano, reinscripciones, útiles y vestimenta, entre otros gastos de temporada.

De acuerdo con un estudio realizado por el Inegi en el 2015, en México, 96% de los niños de seis a 14 años asiste a la escuela y 44% de los jóvenes entre 15 y 24 años acude a algún centro educativo.

En cuanto a vacaciones, estadísticas del 2017 dicen que 46% de los profesionistas mexicanos tomará vacaciones, gastando en promedio entre 2,500 y 30,000 pesos, 2% financiado con prima vacacional; 5%, con préstamo; 10%, con crédito; 21%, con sueldo, y 60%, con ahorros.

El clima también influye como un factor clave en estos días de verano, que, para contrarrestar sus efectos, muchas veces se suele acudir a soluciones efímeras y costosas, como bebidas, productos de aseo personal y aire acondicionado/ventiladores.

A continuación, algunos datos interesantes que sustentan lo anterior: durante el verano, el consumo de bebidas aumenta en 4%, desodorantes 2.6% y shampoo 5.2 por ciento. En cuanto al aire acondicionado y ventiladores, su uso hace que el costo de luz se incremente aproximadamente 30 por ciento.

Con base en lo anterior, hay varias medidas que uno puede tomar para poder afrontar esta cuesta de la mejor manera posible, como planear con anticipación las vacaciones o gastos de inicio de curso, ir generando un fondo de ahorro, ahorrar al mes al menos 20% de los ingresos,-ese porcentaje es considerado el ideal por la teoría- e intentar tener un ahorro que represente, al menos, tres meses de los ingresos, para poder cubrir cualquier tipo de imprevistos. También existen métodos menos tradicionales, como son las inversiones, que ayudan a generar una disciplina.

Aunque el verano se acerque, aún hay tiempo para tomar las medidas pertinentes y de esa manera afrontar y disfrutar del periodo vacacional y no agobiarse debido a que no se realizó una planeación correcta, tomando las medidas necesarias.

El autor es product owner de BBVA Bancomer Asset Management.