Los robots colaborativos, también llamados cobots, son aquellos que interactúan con el humano de forma directa y están cada vez más presentes en distintos sectores industriales de nuestro país, ya sea incorporando tecnología de software desarrollada en México o a través de la integración de componentes nacionales de la industria de la robótica.

Actualmente en México, la demanda y uso de los cobots es cada vez mayor en nuevas actividades de la industria, ante lo cual la inteligencia artificial (IA) juega un papel importante en esta forma de interacción con los nuevos sistemas autónomos, lo que conlleva a la convivencia del humano con la máquina de forma fácil y amigable, haciendo que el trabajo en los procesos productivos de las empresas sea compartido y asistencial, pero, sobre todo, seguro.

Las principales características que distinguen a los cobots y que confirman la utilidad que tendrán en el futuro de diversas industrias son el acceso a grandes cantidades de información, el reconocimiento de lenguaje y voz, la movilidad, la destreza que poseen, los sensores avanzados, la capacidad de aprendizaje automático y la interacción en el espacio de trabajo de las personas.

Estos puntos hacen que los cobots sean de gran valor, ya que destacan en sus tiempos de respuesta, velocidad y precisión por todos los movimientos que ejecutan, logrando realizar tareas de alta complejidad que las manos humanas no pueden realizar.

Todo esto se debe a los avances de la IA en la robótica, lo que ha generado que los cobots puedan adaptarse a distintos medios de trabajo y realizar diversas actividades, no sólo aquellas que son repetitivas en un proceso, sino también las que se integran a múltiples procesos que permiten aprender y adoptar nuevas formas de trabajo, en las cuales las instrucciones que reciben los cobots les indican qué hacer y dónde hacerlo, de forma segura para los operadores cercanos a ellos.

Dicho de otro modo, a diferencia de los robots industriales tradicionales, los cobots utilizan la IA para poder interactuar y trabajar junto con el humano, lo que significa una de las mayores ventajas para el aprendizaje de nuevos procesos y, a su vez, permite que sean aprovechados en más áreas de trabajo.

Para que esto resulte posible, en estos nuevos sistemas inteligentes se implementan sensores, cámaras, rastreadores y controles, que facilitan la adecuación del cobot en las actividades industriales de una forma práctica, segura y simple, sin la necesidad de contar con personal especializado en su programación y operación.

Según investigaciones realizadas por ProMéxico, expertos internacionales pronostican que para el año 2025 la inclusión de robots industriales avanzados o cobots impulsará la productividad de varias industrias hasta en 30% y disminuirá los gastos de operación y la intervención del trabajo humano hasta en 18% en los países desarrollados.

Un caso de éxito para México en la implementación de cobots en el sector industrial es YuMi, un cobot de dos brazos para la automatización de procesos, que actualmente está siendo ocupado en áreas de ensamble en la industria de electrónica de consumo, para la unión y conexión de piezas pequeñas.

Por todo lo anterior, durante la próxima participación de México en la Hannover Messe 2018 se buscará promover las capacidades del país en materia tecnológica y de manufactura avanzada, particularmente por las habilidades nacionales para el desarrollo de sistemas inteligentes, así como la creación de piezas o ensambles especializados.

Con todos estos avances, la evolución que tendrán las empresas mexicanas al implementar en sus tareas este tipo de cobots impactará positivamente en la automatización de los procesos industriales, favoreciendo la calidad, precio, tiempo y recursos, lo cual generará un mayor valor para su productividad y costos.

*El autor está adscrito a la unidad de inteligencia de negocios de ProMéxico.