Talento es una palabra un tanto subjetiva que puede parecer de moda, a menos que se le incorpore en el contexto correcto. ¿Qué quiere decir esto? Que todas las personas son talentosas, la clave está en identificar aquellas personas que son más útiles a una organización de acuerdo con sus valores, objetivos y culturas. Los conocimientos que tengamos nos serán tan útiles como el contexto en el que nos encontremos. Sumado a esto, es necesario entender que todos poseemos talento, aunque es necesario identificar a quienes poseen aptitudes innatas y pueden potenciarlas, y quienes no poseen ciertas aptitudes, pero pueden desarrollarlas.

Un talento sin educarse no es tan efectivo, aunque tampoco es útil la educación sin las aptitudes. La clave está en el balance entre ambas situaciones. Éste es un asunto que se ha convertido en materia esencial para las organizaciones.

Actualmente existe una sobreoferta de profesionales con títulos. MBAs y más especializaciones, mas esto no garantiza la efectividad de su trabajo. ¿Cómo podemos detectarlos? He ahí la gran interrogante. Quizá ahora mismo, en las oficinas de su organización, haya una decena de jóvenes líderes en potencia, pero posiblemente la empresa jamás los descubra por el hecho de carecer de los mecanismos adecuados.

En este sentido, en empresas como GE, el CEO invierte 30% de su tiempo en desarrollo de personal y 100% de quienes le reportan directamente hicieron carrera en nuestra empresa.

Las firmas pioneras en desarrollo de talento basan gran parte de su éxito en tener una cultura orientada a este objetivo, en el marco de un ambiente que facilita la retención de los empleados.

Otro ingrediente relevante es la motivación, ya que ésta resulta clave en el desarrollo de carrera. Aquí la labor de la organización será facilitar los procesos necesarios, como sesiones de revisión de desempeño, planes de capacitación y los programas de incentivos para que ello ocurra.

Asimismo, como mencionamos anteriormente, un elemento vital es el tiempo. Dentro de las políticas de Recursos Humanos es imperativa la cantidad de tiempo que los líderes de la organización invierten en sus empleados, de manera que durante esos encuentros permeen parte de su talento y experiencia hacia los demás, en contacto directo. Un reciente estudio de Accenture concluye que 80% de los líderes de negocios globales cree que los temas relacionados con las personas son más importantes hoy de lo que eran años atrás, mientras que 68% piensa que retener el talento es mucho más importante que efectuar nuevas contrataciones. Sin embargo, lo fundamental no es la política que cada departamento de Recursos Humanos aplique para retener talento, sino que la cultura incluya mecanismos de identificación temprana, desarrollo y motivación, de modo que la retención y el crecimiento vengan como consecuencia. Ello se volverá una ventaja competitiva en esta nueva era.

* El autor es Director de RH de GE para América Latina