El presidente Donald Trump no dice mentiras al azar. Lo tenemos que vigilar sistemáticamente porque su discurso no cambia: América está podrida y la prensa miente .

Tal parece que nadie a su alrededor tiene el valor de decirle a Trump que miente.

Durante su campaña, tal vez ese discurso era necesario para desacreditar los resultados de Barack Obama y sobre todo, para desinflar las expectativas de Hillary Clinton. La mayoría de los precandidatos, lo mismo republicanos que demócratas, argumentaron que la presidencia de Obama dejaba algunos espacios por cubrir, por ejemplo: pobreza, falta de vivienda y terrorismo.

Ahora que Trump es presidente, sus esfuerzos por denigrar al país me parecen extraños.

Por ejemplo, la mañana del martes Trump se reunió con la Asociación Nacional de Alguaciles, un grupo que aglutina a más de 3,000 policías de todo el país. Trump les pidió que cumplieran la ley. Todos juraron que lo harán. Pero minutos después Trump mintió al decirles que la tasa de homicidios en nuestro país es el más alto en 47 años .

Miente Trump. Los datos del FBI apuntan a que en la actualidad el índice de homicidios está por debajo de la cifra de hace 45 años.

La tasa de asesinatos en 2015, el último año del que hay datos disponibles, está de hecho entre las más bajas en medio siglo. Se mantuvo en 4.9 asesinatos por cada 100,000 personas, lejos de las cifras de las décadas de 1970 y 1980 y de la mayor parte de 1990, que solían superar los 6 casos por 100,000 habitantes, subiendo a más de 10 en 1980.

Trump sugirió que los medios de comunicación no dedican coberturas a la delincuencia. Les dijo a los alguaciles que la afirmación de que la tasa de homicidios se encuentra en un máximo histórico sorprende a la gente debido a que la prensa no le dice las cosas como son . En realidad, el FBI dice las cosas como son.

Necesitamos a políticos dignos, que no mientan y que no lastimen a EU porque los que ayer criticaban a Barack Obma, hoy permanecen en silencio.