Siguiendo con el estudio de Acción Social Ciudadana, en el reporte mencionado al que seguimos, de acuerdo con datos de mediados del 2015, 7 millones de trabajadores tienen ingresos de hasta un salario mínimo. Este subconjunto de la fuerza laboral ocupada representa 13.9% del total nacional, y engloba a trabajadores del mercado formal y del informal, así como a los subordinados y remunerados, empleadores y trabajadores por cuenta propia.

La fuerza laboral subordinada o asalariada representa 44.2% del total de la población que gana hasta un salario mínimo. Dentro de esta población, 24% realiza una jornada laboral completa de 40 horas o más por semana, es decir, cerca de 753,000 personas.

En términos relativos, las políticas sobre salario mínimo afectan más a la fuerza laboral femenina que a la masculina. La propensión a percibir menos de un salario mínimo entre la población ocupada es 80% mayor para las mujeres, a pesar de que en términos absolutos ellas representan la mitad de los trabajadores del país con un sueldo inferior a un salario mínimo.

La población con ingresos de hasta un salario mínimo enfrenta niveles muy altos de vulnerabilidad; 96% carece de cobertura de seguridad social. Se trata primordialmente de trabajadores en el pequeño comercio o que trabajan por cuenta propia. Cerca de la mitad labora por su cuenta, 35% lo hace en unidades económicas de hasta cinco personas y sólo el 12% restante, en unidades de mayor tamaño.

Dados sus niveles de escolaridad tan bajos, las posibilidades de movilidad laboral de estos trabajadores son prácticamente nulas: 9.2% no tiene escolaridad, 39.7% sólo concluyó la primaria, 29.3% terminó la secundaria y 21.8% tiene preparatoria o más. Además, en 27.1% de los casos, son los únicos perceptores de ingresos en sus hogares, por lo que son la única vía de supervivencia para sus familias.

La mayoría de los trabajadores del sexo masculino con percepciones de hasta un salario mínimo está concentrada en el sector de la agricultura y ganadería (47.2%), seguido del comercio al por menor (12 por ciento). Las mujeres trabajadoras con estos niveles de ingreso están sobre todo en el comercio al por menor (34.7%) y servicios (excepto hospedaje y manejo de desechos, 26.5 por ciento).

¿Quién fija el salario mínimo?

La autoridad responsable de fijar el salario mínimo en México es la Conasami, un organismo público descentralizado, sectorizado en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y establecido por la Ley Federal del Trabajo. Por su composición, se trata de una institución sui géneris. En el consejo responsable de fijar los salarios mínimos generales y profesionales confluyen un representante del gobierno federal nombrado por el presidente de la República y representantes del gobierno y de la sociedad civil a través de la participación de 11 organizaciones empresariales y 11 sindicales.

Es momento de que la Conasami rinda cuentas. Para avanzar en un proceso que garantice la recuperación gradual y efectiva del salario mínimo debe darse paso a un esquema de total transparencia. La definición que se utilice ha de cumplir con un conjunto de premisas básicas, como fuentes de datos oficiales e independientes; metodologías técnicamente rigurosas, imparciales y sujetas al escrutinio público, y el aval técnico de la academia y la sociedad civil. Los representantes de la sociedad (empresarios y sindicales) están también obligados a rendir cuentas de su función decisiva, por ser mayoría evidente en ese órgano.