La incertidumbre política y la que existe sobre el futuro comercio mundial explican parte de lo que se teme y se espera para este año. Como el anterior, el 2020 será de bajo crecimiento económico, sin muchas posibilidades de reactivación y con todo el mundo pendiente de la elección estadounidense, de pronóstico reservado, y que sin ninguna duda va a profundizar la polarización de ese país. Debemos estar atentos a tres aspectos fundamentales que tendrán impacto en el rumbo comercial, económico y político a nivel global.

Bajo crecimiento. El 2019 fue el de menor crecimiento de la década que termina, apenas 2.4%, según cálculos recientes, pero el pronóstico para el 2020 no es mejor, se espera que la economía global crezca sólo 2.5 por ciento. Preocupa EU, que tendrá un crecimiento menor que el año pasado, ya que su gobierno no es capaz de implementar el paquete de reducciones fiscales, y la guerra de tarifas con China logró contraer el sector industrial. También Alemania, que está cerca de la recesión y se gobierna con una coalición debilitada. No se espera algo similar a las crisis del 2008, pero sí una economía débil por un buen tiempo, debido a que se vislumbra una demanda débil, pocos instrumentos para promover el crecimiento y gobiernos y empresas sobreendeudadas. Lograr políticas comunes para reactivar la economía global parece una misión imposible.

Incertidumbre comercial. La debilidad de la actividad comercial internacional explica parte del bajo crecimiento, mientras que en el 2018 el comercio creció 4%, en 2019 solo lo hizo 1.4%, pero no se espera que crezca más de 1.9% para el 2020. En principio, la incertidumbre sería menor ya que habría un mini acuerdo comercial, que serviría de tregua, entre China y Estados Unidos. Sin embargo, no se espera que Trump, en plena campaña comercial, se quiera ver pro-China y dejar a los demócratas jugar a su favor esa carta. No se pronostica la reducción de las tarifas que ambos países se han impuesto, tampoco avances en el tema de propiedad intelectual. En el frente europeo, al fin se concretará el Brexit, pero no necesariamente un buen acuerdo sobre la salida británica de la comunidad. Un escenario posible es que eventualmente el comercio entre el Reino Unido y la comunidad se rija por las tarifas de la OMC, con costos muy altos para la industria británica, integrada a la proveeduría de sus vecinos. En realidad, no se espera que las nuevas reglas para el comercio mundial se definan este año. Sólo la región norteamericana parece haber consolidado reglas para comerciar en el largo plazo.

La elección de Estados Unidos. En realidad, nadie sabe cuál será el resultado de una elección que literalmente se puede decidir en Wisconsin, si Florida y Ohio será republicano, y Michigan y Pennsylvania demócrata. Trump no es popular y no gana el apoyo de votantes independientes, pero no tiene un rival de peso enfrente. Parecería que un candidato demócrata moderado, como Biden, tendría mayores posibilidades de triunfo, en una elección que se va a definir en estados conservadores. Lo que es seguro es que el tono del debate será más que ríspido y se espera que, además de los insultos de Trump, los demócratas hagan promesas muy difíciles de cumplir, que podrían generar mucho nerviosismo en los mercados. En cualquier caso, nadie tendrá mayoría en las cámaras. La reelección de Trump implicaría que se va a extender la guerra comercial con China, los conflictos comerciales y, desde luego, permanecerán los obstáculos a la lucha contra el cambio climático.

Twitter: @vidalllerenas

Vidal Llerenas Morales

Político

Columna invitada

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York.