El pasado 16 de diciembre se dio a conocer en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo 2013-2018 (Pronafide), en el que se plasma la estrategia que ejecutará el gobierno mexicano para alcanzar las metas de desarrollo planteadas en el periodo. El documento define las acciones en materia de finanzas públicas, sector financiero y de seguimiento al desempeño de ambos que permitan mantener la estabilidad macroeconómica nacional, la ejecución de una política fiscal responsable, la democratización del acceso al financiamiento y contar con un presupuesto basado en resultados, a fin de obtener el bienestar de la población nacional

Este documento reconoce en su texto que existe rezago en el crecimiento económico de México y advierte que debe ser superado, para lo cual el país cuenta con una plataforma de estabilidad macroeconómica cada vez más sólida y las reformas necesarias como la hacendaria y financiera que brindan la estructura para aumentar los ingresos públicos, con base en un sistema de contribución fiscal más equitativo y el fomento de la formalidad, así como incrementar la inclusión financiera, garantizando de este modo la disponibilidad de recursos para cubrir las necesidades de la población de forma incluyente e impulsar el desarrollo sostenido de México.

En este sentido, destaca el papel preponderante que el Programa asigna a la BD de manera expresa como palanca para elevar la productividad, alcanzar el crecimiento y la competitividad de las empresas mexicanas que tienen potencial para hacerlo, pero que tienen dificultades para acceder a las fuentes de financiamiento convencionales.

Es así como el Pronafide retoma el mandato asignado a la BD en la Ley de Instituciones de Crédito, la cual establece que debe facilitar el acceso al financiamiento y proporcionar asistencia técnica y capacitación a las personas físicas y morales, a la vez que preserva su patrimonio. En consecuencia, el programa citado propone la canalización de recursos para impulsar la BD y la estructura para que, a través del trabajo conjunto con los intermediarios del sector privado, se amplíe la cobertura y el crédito; al tiempo que ésta se convierta en un instrumento accesible y barato, el cual permita que los recursos se destinen a un sector más amplio de la población y alcancen a empresas e individuos cuyos proyectos tengan el mayor potencial de crecimiento.

El documento destaca que la complementariedad de acciones entre el sector público y privado es determinante para el financiamiento del desarrollo de toda la nación debido a que sólo los recursos de la BD son insuficientes, por lo que es necesaria su utilización como eje para inducir la participación de la banca comercial en la atención eficiente de la población objetivo de la BD.

En la siguiente edición se revisarán los resultados de la BD en el diagnóstico actual del Pronafide, haciendo énfasis en el medio rural, así como las principales metas y los retos que enfrenta para cumplir con el rol que le ha sido asignado.

*Xóchitl Gil Camacho es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]