El miércoles pasado, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia otorgó un quinto amparo que declara inconstitucional algunos artículos de la Ley General de Salud para permitir el autocultivo de mariguana. Con esto, los jueces están obligados a otorgar los amparos a quienes soliciten ejercer el derecho de sembrar mariguana para autoconsumo. La Corte también emplaza al Congreso a legislar para armonizar la norma con la resolución.

El fallo de la Corte nos tendría que llevar a cambios legislativos y de política pública en temas como la descriminalización de consumidores por medio del incremento de las cantidades de posesión toleradas; autocultivo, como primera solución para ofrecer a los consumidores un medio de provisión legal; usos médicos amplios, con producción nacional, y la posibilidad de utilizar la mariguana en greña, para fines curativos y terapéuticos.

Posteriormente, se deben comparar y analizar los modelos regulatorios que ya operan en otras naciones para diseñar uno adecuado en México. Uruguay, Canadá y Estados Unidos ofrecen lecciones muy claras de cómo avanzar en la regulación de cannabis: el papel regulador que debe tener el gobierno, las posibilidades de participación privada e incluso de los excesos en los que se pueden incurrir.

La regulación de cannabis ayudaría a reducir la violencia del país. Los consumidores no tendrían que entrar en contacto con grupos delictivos y recibirían información y servicios necesarios para reducir riesgos y daños. Se ahorrarían recursos policiales, ya que actualmente miles de personas son puestas a disposición del Ministerio Público, por posesión simple de mariguana.

Sin embargo, para lograr una regulación adecuada, urge legislar. El fallo de la Corte ayuda y será una alternativa para miles de personas, pero es insuficiente. Es el Congreso el que está en falta. En la legislatura anterior, PRI y PAN desecharon la iniciativa presentada por Peña Nieto, que era tímida, pero pretendía eliminar las causas por las cuales el consumo de mariguana te puede llevar a la cárcel. Tampoco se discutieron iniciativas que presentamos legisladores de todos los partidos en materia de regulación de drogas y excarcelamiento.

El punto es que actualmente, a pesar de las expectativas, los usuarios de mariguana continúan siendo criminalizados, sin fuentes de provisión seguras, sin políticas de reducción de riesgos y daños, y las personas con alguna condición médica, que puede ser tratada con cannabis, no tienen alternativas medicinales.

Vidal Llerenas Morales

Político

Columna invitada

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York.