E l diputado Vidal Llerenas, simpatizante del partido Morena, decidió ya no dar respuesta a mi réplica de la semana pasada. Está en su derecho de salirse unilateralmente de la polémica con la salvedad, cabe recordárselo a mi efímero interlocutor, de que los silencios también hablan: el que calla otorga y así se entiende de manera universal. Más adelante, ya tendré ocasión de comentar críticamente su colaboración de la semana anterior, precisamente cuando se salió por peteneras.

No tengo ningún motivo para debatir de manera particular con el diputado Llerenas indefinidamente. El punto es que representa una corriente de pensamiento que sostienen grupos bien identificados y que además intentan meter su factura doctrinal en ocasión de la actual coyuntura. Su argumento básico, a mi juicio carente de fundamentos técnicos, es que el candidato de Morena ofrece “un nuevo enfoque”... ¿“Un nuevo enfoque” para mejorar? Mi argumentación es en contrario y en tal sentido le recuerdo a mi escurridizo adversario que los cambios también pueden ser para atrás: retrocesos en lugar de avances.

Pero en las entregas anteriores del diputado Llerenas hay novedades que están pendientes de revisión crítica. Y esas novedades tienen que ver con contradicciones flagrantes en el discurso de mi interlocutor. Al respecto, escribió en su penúltima colaboración que “es claro que mantener constantes y excesivos desequilibrios fiscales es insostenible”, y previamente había también expresado su oposición a “que se regrese a los esquemas de economía cerrada”. Estoy completamente de acuerdo con ambas propuestas y no por razones ideológicas sino pragmáticas. Asimismo, también podría explicarlas en este espacio. Sin embargo, quisiera antes que nada poner de relieve el carácter ortodoxo de ambas propuestas, en favor de ideas tan “neoliberales” como la disciplina fiscal y la apertura comercial.

Estoy a favor de la disciplina fiscal toda vez que es la única manera en que el crecimiento económico pueda ser autosustentable. De hecho, en el mismo sentido del apoyo en favor de propuestas ortodoxas por parte de actores influyentes del partido Morena me permito citar la declaración de Abel Ibert, asesor económico de López Obrador, en el sentido de que de al llegar a la Presidencia “se buscará fortalecer la política fiscal y se respetará la autonomía del Banco de México”.

Estas declaraciones son positivas, aunque dada la manera de ser de AMLO, subsisten serias dudas sobre el eventual cumplimento de dichas promesas alentadoras.

Bruno Donatello

Columnista

Debate Económico