Para entender un poco de lo que está sucediendo en el pleno de la Comisión Federal de Competencia (CFC), que preside Eduardo Pérez Motta, basta revisar los documentos que difundió en su sitio de Internet el órgano antimonopolios.

La no participación del Presidente de la comisión antimonopolios en la reconsideración de la multa en contra de Telcel deja claro que a la firma -propiedad de Carlos Slim- lo que menos le importa es que la declaren monopólica, lo que le duele es pagar la megamulta que casi alcanza los 12,000 millones de pesos justamente por monopólica y, además, por reincidente.

Así, que Telcel sea o no dominante, monopólica y reincidente pasa a segundo plano y todo se resuelve con una cuestión aritmética de suma o, mejor dicho, de resta de votos. Fuera Pérez Motta, la investigación que hizo la CFC deja de existir y sólo quedan tres comisionados y dos de ellos ya sabemos que están en favor de no multar a Telcel.

De este modo, pues, la investigación se va al bote de la basura.

Pero, sobre la recusación a Pérez Motta llama la atención que no todos los casos al interior del pleno de la CFC se miden con la misma vara.

En la misma sesión de pleno donde Miguel Flores Bernés y Luis Alberto Ibarra recusaron a Pérez Motta del caso de la megamulta, también decidieron sobre otra solicitud de Telcel para recusar al Presidente de la CFC en un caso de dominancia contra esa misma empresa.

Los dos casos tienen que ver con interconexión en telefonía móvil. En los dos casos, Telcel argumentaba con los mismos elementos que Pérez Motta ya se había pronunciado sobre el tema y por eso tenía que recusarse.

Casualmente, en el caso de la dominancia, Flores Bernés e Ibarra decidieron no recusar que no es el de la megamulta. ¿Pues qué no estaba sesgado Pérez Motta contra la empresa? ¿Qué no le tenía animadversión (decía Telcel) y por eso era necesario recusarlo para evitar una situación subjetiva que pudiera dañar su imagen personal y evitar también una afectación al justiciable, en este caso el recurrente (Telcel) (dijeron Flores Bernés e Ibarra en el otro caso, donde sí recusaron)?

¿La animadversión contra la empresa existe a veces sí y a veces no? ¿Pérez Motta estuvo sesgado contra la misma empresa y en el mismo tema en un caso sí y en el otro no?

¿O no se explicará más bien esta contradicción por el hecho de que, en el caso donde sí se recusó, se está evaluando la multa más alta de la historia contra Telcel y en el otro caso no hay multa? ¿No será que Flores Bernés e Ibarra, a solicitud de Telcel, no estaban preocupados por prevenir el sesgo, sino por evitar la multa? Conste, todas son preguntas. Ni una de ellas es afirmación.

Constructores, les da la nostalgia priísta

El día pintaba para que la hora de la comida transcurriera en paz en el Becco, uno de los mejores restaurantes italianos de México ubicado en Polanco.

Una mesa llamó la atención de los asistentes en pleno cierre de junio. Se trataba de Jorge Borja, exdirectivo de ICA y Luis Zárate, exvicepresidente de la constructora de Bernardo Quintana.

Ambos empresarios de la industria de la construcción subían el tono de la conversación en la que recordaban cómo las administraciones priístas fueron mejores para ICA. Arremetían contra el presidente Felipe Calderón. Al parecer les dio Alzheimer y olvidaron que el gobierno actual otorgó a ICA el contrato de la Yesca por 767.6 millones de dólares y la adjudicación directa del túnel emisor oriente por 9,596 millones de pesos.

Incluso, con un año de retraso en el túnel hecho para la Comisión Nacional de Agua y pese a las constantes inundaciones en el Valle de México, la firma mexicana no ha sido sancionada ni le han rescindido el contrato.

Pese a todo, lo mismo criticaban a personajes como Gerardo Ruiz Mateos, Juan Molinar y Dionisio Pérez Jácome, pero no recordaban que durante la administración de Ernesto Zedillo la constructora vivió momentos críticos y que, en la administración de Vicente Fox, ICA tuvo otro rostro: dejo atrás la crisis.

Así las cosas, la plática, nos cuentan los comensales de una mesa cercana, era para destacar el regreso del PRI a Los Pinos... vaya.