¿Una campaña política o una producción para los medios electrónicos? ¿Proselitismo o montaje? Los estrategas de Enrique Peña Nieto habían anunciado innovaciones para la gira del candidato de la coalición Compromisos por México, y cumplieron. Con creces.

Aunque en realidad, están en la siguiente fase de un proceso iniciado hace seis meses. De las camisas rojas que distinguieron a las redes electorales priístas en las épocas de Humberto Moreira, al blanco pacifista. Del glauco obsceno de los niños verdes, a un tono aceituno que deslava las imprudencias de los aliados. De la nomenklatura partidista al binomio con La Gaviota, quien comunica mejor y cuenta con más seguidores que cualquier líder de los sectores o las organizaciones tricolores.

El arranque de la contienda ha sido conforme lo planeado y Peña Nieto ratificó su disciplina y adhesión inquebrantable al discurso creado por el equipo que encabeza Luis Videgaray. La selección de lugares y audiencias, en estos primeros cinco días, ha sido milimétricamente estudiada: la primera jornada, en uno de los bastiones panistas, para mostrar cercanía, lo mismo con pequeños artesanos que con mujeres emprendedores y hombres de grandes capitales. Y los dos siguientes días, con comunidades étnicas de Chiapas y Chihuahua.

Excluidos de esta parafernalia -al menos así lo dice en el script -las fieles bases del tricolor. Tras los bastidores, los dirigentes de las centrales obreras y de las organizaciones campesinas; los candidatos al Senado y a la Cámara de Diputados.

Los escenarios montados -literalmente- por técnicos de By Power Media, de Juan Carlos Limón García, y los mensajes elaborados por el equipo de Aurelio Nuño buscan impactar otros públicos, a los indefinidos . Pero nada innovador hay en esa apuesta. La intentona tricolor de captar al voto switcher está basada en las emociones, no en las razones. Y tiene como premisa central exportar a todo el país el modelo mexiquense de gobierno. Un proceso -según los asesores de Peña- trifásico donde el ejemplo local es vendido por el candidato.

Los elementos del discurso ya están plasmados en México, la gran esperanza (Grijalbo, 2011) y ahora, en la campaña tendrá lugar la transmutación de las promesas... a más promesas.

La gran aportación de los priístas a la mercadotecnia electoral en México es lo que la vox populi ha identificado como te lo firmo y te lo cumplo . Desde que Peña Nieto comenzó con esa cantaleta -hace seis años- todos los candidatos tricolores han replicado el modelo mexiquense ... Y las tarjetas para canjear útiles escolares, productos para el hogar o herramientas.

Este mediodía, en un foro denominado Encuentros por el futuro de México, ocurrirá el estreno de la versión 2012 del te lo firmo y te lo cumplo : en un smartboard Peña Nieto estampará su firma. Antes, escuchará las propuestas de líderes de agrupaciones ciudadanas y otros representantes del llamado tercer sector , en respuesta a una invitación por la Fundación Colosio.

El responsable de recoger las propuestas y adaptarlas a la plataforma peñista es Guillermo Deloya Cobián, exsecretario particular del exgobernador de Puebla, Mario Marín, y el más reciente de los golden boys.

Con un nuevo manual de identidad gráfica - logotipos de las viejas estructuras priístas en versiones modernas-, una onerosa producción e intensa presencia en espacios no convencionales (como el Museo Franz Meyer), Peña Nieto construye una narrativa multimedia. El futuro es el concepto. Y la idea de un cambio, el motor.

Unidos, podemos lograr el cambio , le toca decir hoy, de acuerdo con el script que le han preparado sus asesores. Y así, día a día, sumará elementos discursivos para tratar de conectar con los votantes switchers. Impecable, su plan... Siempre y cuando lo ejecute sin distracciones, yerros o ardimientos. Y es que el contraste entre el discurso y la realidad suele generar grandes decepciones. ¿Cómo creer que Peña Nieto es sincero en su promesa de construir un México incluyente y sin pobreza, si no tiene el cuidado siquiera de disimular su faraónico life style? Ya ni siquiera puede diferenciarse de Josefina Vázquez Mota: ambos utilizan el mismo modelo de helicóptero (AW 109 Power).

EFECTOS SECUNDARIOS

RETO. Indiscutible, su calidad de puntero. Enrique Peña Nieto comienza a afrontar la andanada de críticas provenientes de Andrés Manuel López Obrador y Vázquez Mota. Así será, hasta que se celebre el primer debate. Mientras tanto, sus asesores han recomendado que rechace invitaciones a eventos donde no pueda tenerse el control de la asistencia. Es por eso que no ha aceptado la invitación que le giraron egresados del ITAM para ir a la sede de esa institución. El equipo del priísta puso como condición conocer la lista de invitados y las preguntas que tendría que responder. ¡Órale!

SOMBRA. Tal parece que la apuesta panista es por el contraste... Entre su candidata y el priísta. Josefina Vázquez Mota estuvo en Chiapas y Guanajuato, tras de los pasos de Enrique Peña Nieto. Y directamente lo contradijo: Nadie puede venir a Dolores Hidalgo y hablar de democracia cuando representa el autoritarismo y también la corrupción. Nadie puede venir a Dolores Hidalgo a hablar de compromisos firmados y de compromisos cumplidos cuando en el Estado de México se tiene uno de los más bajos índices de competitividad y feminicidios , sentenció.