El dinero es una parte importante de nuestra vida, pero no es un fin en sí mismo. Es simplemente un medio para alcanzar las cosas que son verdaderamente importantes para nosotros. Sé que lo he dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo, ya que frecuentemente veo personas que valoran al dinero sobre todo lo demás, lo cual francamente me parece un gravísimo error.

Es común también encontrar personas que lo minimizan, lo cual también me parece una terrible equivocación. Nos guste o no, el dinero se necesita para satisfacer nuestras necesidades más básicas, como comer, ya que es un medio de intercambio. Todos los días tomamos varias decisiones financieras y la manera cómo lo hacemos puede afectar, o incluso determinar, nuestra calidad de vida. Hay gente que gasta lo que no tiene (por eso se endeuda) y también gente que se priva de cualquier placer con tal de ahorrar. Ni lo uno, ni lo otro.

Por otro lado, la manera “correcta” de manejar nuestras finanzas personales depende mucho no sólo de nuestras prioridades y objetivos, sino incluso de nuestra personalidad y forma de ser. Por ejemplo, hay personas que tienen muy poca tolerancia al riesgo, mientras que otros son demasiado aventurados. Entonces invertirán de manera distinta, aún si su objetivo es similar.

Por eso me gusta decir que las finanzas personales son eso, personales. Lo que funciona para unos no necesariamente le sirve a otras personas. Aún cuando los conceptos son universales, la forma de aplicarlos varía muchísimo dependiendo del individuo. Esa es una de las razones por las cuales en este espacio intento hablar precisamente de conceptos y explorar algunas de las maneras como podríamos aplicarlos.

En ese sentido, quiero abordar en esta serie de dos columnas, cinco conceptos que tenemos que tener muy claros y que tienen que ver con el papel de las finanzas personales en nuestra vida:

1. El dinero siempre es un recurso escaso. No importa si ganamos mucho o poco: no podemos hacer todo al mismo tiempo, simplemente porque no nos alcanza. Eso nos obliga a priorizar. Lamentablemente mucha gente no tiene claras sus prioridades: lo que es verdaderamente importante para ellos. Por eso vemos que muchos, aunque parece que tienen muchas cosas, lo deben todo y no tienen ni un peso ahorrado para su futuro, mucho menos un seguro o un fondo para emergencias por si algo sale mal.

Alguna vez una lectora me criticó por decir que el dinero es un recurso escaso. Me dijo que ese comentario nos crea una “mentalidad de escasez” cuando sabemos que “la abundancia es lo que existe en esta vida”. Para mí no tiene nada que ver con eso. Se trata de dirigir el dinero que ganamos (el cual, nos guste o no, es limitado) hacia las cosas que son más importantes para nosotros. Aprender eso es fundamental porque es lo que nos permite tomar decisiones adecuadas con nuestro dinero.

2. Las deudas comprometen nuestro flujo de efectivo. Muchas personas piensan que endeudarse es “normal” e incluso “necesario” para poder comprar ciertas cosas. Es muy común, en México, que la gente lo compre todo a “meses sin intereses” aún cuando tiene el dinero para pagarlo de contado. “Así no me descapitalizo”, me dicen.

Pero una deuda, con o sin intereses, significa adquirir un compromiso que, por lo general, tendremos que pagar con ingresos futuros. Por ejemplo, si decidimos comprar un auto a crédito, nos estamos comprometiendo a pagar una mensualidad durante varios años. Parte de nuestro ingreso futuro ya está destinado para eso y no lo podemos usar para otras cosas que quizá sean más importantes (porque nuestras prioridades cambian, nuestras necesidades evolucionan).

Nos quitan flexibilidad financiera y nos hacen sentir, muchas veces, encadenados. Nos restan capacidad de ahorro. Por eso, hay que ser muy cuidosos en la manera como usamos –y cómo visualizamos– el crédito.

En la segunda parte hablaremos de otros tres conceptos muy importantes acerca del papel de las finanzas personales en nuestra vida.

contacto@planeatusfinanzas.com

Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

Lee más de este autor