Morena ya es como el PRI de los años viejos. ¿Recuerdan? para comprender la dinámica del país teníamos que hurgar siempre en la dinámica interna. Ahí se veía el futuro. Ahora tenemos que hurgar en las verijas de Morena. Faltaba menos. Morena es el partido del Presidente, es el partido electoralmente más competitivo actualmente(quiero decir, va arriba en muchas encuestas) y está en la crucial actividad de consolidar territorialmente la apabullante fuerza que consiguió en las elecciones presidenciales de 2018. 

Hoy Morena manda en el gobierno federal, quiere afianzar o aumentar su mayoría legislativa y, no menos importante, quiere mandar en la mitad de los gobiernos estatales. Ya, que le dejen de hacer ruido los gobernadores incómodos.

Y me regreso al planteamiento inicial: para entender la lógica política de cada territorio hay que escombrar al partido guinda y a los resultados internos que entrega el dirigente Mario Delgado. Por cierto, digamos algo de él: es un político que acuñó fama de bien formado y se echó a dormir. Es de la (ahora ya) vieja clase política lopezobradorista chilanga de siempre, aunque no sea de izquierda histórica, y tiene camino andado en el gobierno capitalino, en espacios legislativos y en el corazón de Marcelo Ebrard. 

Lo que no tiene Delgado es trabajo político en los estados. No es un rostro con vínculos estrechos en el lopezobradorismo de Guerrero o en la deslucida izquierda de Jalisco, y eso se nota: no es un operador ni un estratega. Delgado una bisagra entre la punta de la madeja que sostiene el presidente Andrés Manuel López Obrador y los extremos que agarran los caciques locales.

No lo digo como si fuera edecán, ¿eh? No, ni de lejos. Ser bisagra tiene su chiste, pero ser bisagra es bastante menos que ser un estratega con visión propia de largo plazo para la negociación inmediata. 

Por eso los resultados de los procesos internos en Morena son lo que son. Por eso en Guerrero será Félix Salgado no sólo el candidato sino muy probablemente el gobernador, porque Delgado no tuvo manera de acomodar los hilos de otros liderazgos para esquivar el descrédito del partido. Da igual: será una  mancha para Morena pero casi tiene la gubernatura en la bolsa. 

Tiene razón el líder morenista cuando dice que el río suena porque es periodo preelectoral y no porque agua lleve, pero tiene que irse con tiento. A veces sí lleva agua y a veces aunque no lleve hay que escuchar.. No en todas partes puede darse el lujo de permitirse un impresentable como Salgado y no en todas partes puede darse el lujo de permitirse desbandadas o fracturas. 

En Chihuahua, por ejemplo, los conflictos que generó la previsible designación (perdón, encuesta guardada bajo llave) de Juan Carlos Loera sí pueden pegarle al partido. Tiene buena oportunidad, es competitivo, pero no tiene adversarios débiles ni amarrados como en otros estados. Ahí, Delgado debe hacer un trabajo fino de cicatrización y no se ve que se le dé.

Cada estado tiene su propio desmán. En Baja California, la candidata Marina del Pilar Ávila, del equipo de Jaime Bonilla, es una candidata bastante aceptable, con formación, carisma, juventud y aceptación interna. Pero el diablo se les puso enfrente: Jorge Hank Rhon es el opositor. Aunque… ¿quién es el diablo ahí para Morena en el centro? ¿Bonilla o Hank?

En Sinaloa hay otro caso interesante: un líder histórico, lopezobradorista de siempre, ex rector y presentable, se enfrenta a un priismo que no está bocabajeado y que oxigena al 95 (estreno metáforas), pero también a un ecosistema criminal que debe entrar en la ecuación de Morena. 

El papel de Delgado es muy importante. No sólo se trata de alzar la mano a quien no conocía hace unos meses, sino de delinear estrategias de conducción electoral, reparación interna y previsión de las relaciones con el partido y el presidente. Eso no lo puede hacer si lo controlan en los estados y lo controlan en la capital. 

Ivabelle Arroyo

Politóloga

La Sopa

Ivabelle Arroyo Ulloa es politóloga y analista, con 24 años de trayectoria periodística. Es jurado del Premio Alemán de Periodismo Walter Reuter en México. Dirige una revista digital sobre política capitalina y escribe para medios jaliscienses.

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