Instalado en el antilopezobradorismo, el Partido de la Revolución Democrática apuesta su permanencia en el sistema de partidos políticos a una fórmula riesgosa.

Emplazados a demostrar su verdadera fuerza electoral en vísperas del trigésimo segundo aniversario de su fundación, los dirigentes perredistas apostaron a una política de alianzas a nivel nacional que volverán a repetir por tercera ocasión consecutiva, pero que cada trienio resulta en rendimientos electorales decrecientes.

Casi todas las tribus perredistas terminaron en el partido guinda y sus antiguos bastiones regionales pasaron a otras manos en apenas un sexenio. La irrupción de Morena en el 2015 ha sido en detrimento del sol azteca: hace seis años, el PRD colocó 61 diputados federales. En el 2018, apenas llevó a 12 legisladores a San Lázaro.

En los comicios federales del 2018 —que renovaron el Poder Ejecutivo y las 628 posiciones del Congreso de la Unión—, el partido del sol azteca formó parte de la coalición Por México al Frente, con el PAN y Movimiento Ciudadano. Una coalición parcial que implicó respaldar 283 candidatos comunes, que equivalen a 94% de los distritos de mayoría relativa.

Una coalición fallida. Y no sólo por la derrota de su abanderado presidencial, el exdirigente panista Ricardo Anaya Cortés, sino porque Por México al Frente sólo triunfó en 61 de los 300 distritos; apenas 20% de los diputados que integran la LXIV Legislatura federal.

En términos nominales, el PRD obtuvo 5.08% de la votación nacional, con lo que pudo erigir un grupo parlamentario en San Lázaro con apenas 12 integrantes, de los cuales siete son de mayoría relativa.

Algunos eran externos con el traje aliancista, que cayeron a la bancada perredista según lo estipulado en el convenio de coalición. Entre ellos destacan Jesús Poo Moo, exdirigente de Morena en Quintana Roo, quien fue postulado en el Distrito IV, con cabecera en Cancún; y el empresario guerrerense Jorge Casarrubias Vázquez, nominado en el Distrito VI, con cabecera en Chilapa.

Hasta ahora, José Guadalupe Aguilera Rojas es el único de los 12 legisladores perredistas registrado ante el INE como precandidato a la elección consecutiva, pero tendrá que competir contra Daniel Rangel Piñón, delegado del gobierno michoacano en la región de Pátzcuaro.

El próximo 6 de junio, el PRD volverá a formar parte de una coalición parcial en la que además del PRI y del PAN se involucraron decenas de organizaciones de la sociedad civil. Esta vez, el bloque opositor —denominado Sí por México— irá con candidatos comunes en 187 de los 300 distritos electorales.

Con el 2021 arrancan las precampañas. Y si bien el INE lleva un registro de los militantes de los partidos inscritos para competir por las nominaciones, sólo el PRD había completado su lista de aspirantes en 113 distritos federales, ubicados en 27 de las 32 entidades federativas.

En las otras cinco —Campeche, Colima, Querétaro, Sinaloa y Tlaxcala, donde además habrá comicios concurrentes para renovar los poderes locales— están concentrados 19 distritos electorales y los dirigentes perredistas consintieron que los abanderados aliancistas sean definidos por consenso, previa consulta con los mandatarios de esas entidades.

Salvo en Tlaxcala, donde alcanzó 3.5% de la votación hace tres años, el PRD no rebasa el nivel de 2.5% de las preferencias en ese último bloque de entidades de la República y en la nominación de candidatos a San Lázaro quedaría relegado.

Hay otras entidades donde su debilidad estructural lo tiene al borde de perder el registro local. En Tamaulipas apenas obtuvo 1.23% de los votos hace tres años y esta vez irá con candidatos propios en ocho de los nueve distritos. La candidatura en el IX, con cabecera en Reynosa, está reservada para Sí por México.

Al menos en una decena de estados —Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Chihuahua, Durango, Jalisco, Nuevo Leon y Sonora— el PRD no rebasó los niveles de 2% de los votos.

Paradojas de las alianzas opositoras. El PRD radicalizará su discurso contra la 4T y podría dejarle abierta una avenida a Movimiento Ciudadano en distritos urbanos donde los votantes responden a otro tipo de mensajes.

Efectos secundarios

BÚMERAN. Tras de los recursos interpuestos por el PAN y el PRD contra los spots de Morena que se atribuían la paternidad de las acciones del gobierno federal para comprar las vacunas anti-Covid, la Comisión de Quejas y Denuncias del INE ordenó, como medida cautelar, el retiro de esa pieza propagandística en un plazo de seis horas, tiempo suficiente para que el polémico video tuviera más de un millón y medio de views.

Twitter: @aguirre_alberto

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.

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