La Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSPF), esta para servir y vigilar la seguridad, sino para hacer prevalecer la tranquilidad de los mexicanos, empero, de igual forma fiscalizar a medios de comunicación, no sólo enfrenta la delincuencia organizada, porque se da su tiempo a diferir la difusión de la realidad que está en contra de su propaganda.

Luego que El Economista público el 21 de junio un reportaje sobre la situación que impera en los elementos de la Policía Federal, su deficiente preparación, trato indolente y lleno de carencias, que forma parte del deceso de 196 federales en lo que va del 2010 a causa de levantones, ejecuciones, enfrentamientos o emboscadas, contrario al oneroso gasto en promoción de su imagen y eficiencia.

¿Hubo molestia?

Se intentó demeritar el trabajo presentado en este medio. Sin embargo, el contenido de la información nunca se desvirtúo o descalificó.

Pero ocurrió algo raro. El diario público otra información, el 23 de junio, sobre empresas de seguridad marca patito’’ con informes del Consejo Nacional de Seguridad Privada (CNSP), que aglutina a más de 600 empresas, de 10,000 que operan en México y que obtienen jugosas ganancias anuales de 8,000 millones de pesos.

Días anteriores se había pactado una entrevista con el presidente del CNSP, Armando Nava. Quedó pactada para el 23 de junio a las 12:00 horas en sus oficinas de Mariano Escobedo 543.

Se acudió al lugar con fotógrafo. A las 12:00 horas Armando Nava estaba en una junta. Solicitó comprensión. A las 12:30 salió de su oficina privada con teléfono celular en mano. Tomó el ejemplar de éste diario que tenía una secretaría y dijo no mira lo que estoy leyendo dice ’’ y regresó a su oficina.

Minutos después salió su representante para comentar que no se tomarían fotos’’ por cuestiones de seguridad.

A las 12:45 invitó al reportero a su oficina para la entrevista. Comento que había recibido una llamada de la Dirección General de Seguridad Privada de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, quien es responsable de otorgar y retirar las licencias de operación para las empresas privadas.

COMMODATO

Su ánimo aunque intentó hacerlo cordial y ameno, no era tal, dijo que le reclamaron que el CNSP tenía un estudio’’ sobre la situación que impera en las empresas de seguridad privada, que ellos mismos, días antes ofrecieron como información valiosa’’ a esta casa editorial.

En el preludio de la entrevista, pidió que si se podía corregir’’ la información publicada de estudio’’ a análisis’’. Se entendió el mensaje. La entrevista fracaso.

Quedo claro que ambas informaciones generaron escozor o molestia a los funcionarios, no a la institución, porque los hombres o nombres no la conforman.

¿Qué fue el desagrado? Que se publicará que la SSPF cuenta con 65 millones 071,936 pesos para su promoción, difusión y análisis de medios de comunicación. Paro la verdad es que éste último, que cuenta con 350,924.00 pesos éste año, fue más efectivo que los otros paquetes asignados.

Fue precisamente la área de Servicios Relacionados con Monitoreo de Información en Medios Masivos’’ que notificó lo publicado en estos últimos días.

¿El mundo de inteligencia de la SSPF nos vigila?