Hay planteamientos del virtual presidente electo y su grupo de colaboradores que incluso han recibido el beneplácito de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Uno de ellos es el programa de apoyo a los adultos mayores, que es posible financiar y que significa justicia social para millones de personas que no tienen ingresos o reciben pensiones muy bajas.

Otro es el apoyo a 2.6 millones de jóvenes, becándolos para aprender oficios en las empresas privadas, según se acordó con el Consejo Coordinador Empresarial. Es un programa beneficioso para los jóvenes que no estudian ni trabajan, y que oscilan entre la desesperación, la vagancia, la drogadicción y el crimen.

Paralelamente, el virtual secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, ha señalado que se elevará sustancialmente la inversión pública, lo que permitirá detonar la inversión privada que es un motor fundamental para el crecimiento económico y el empleo. Sus estimaciones para el próximo año son un Pibde 2.5%, una inflación entre 4 y 5%, y un tipo de cambio de 19 pesos por dólar.

Se plantea además un crecimiento económico de 4% para todo el sexenio y un fuerte control y ahorro de gastos con base en un Presupuesto Base Cero, que permitirá financiar la inversión productiva y el desarrollo social.

Decía Pitágoras: “El principio es la mitad del todo”. Si no hay un principio, no hay nada. Por ello, las decisiones comentadas son importantes.

Hay también, por parte de los posibles responsables de funciones del próximo gobierno, definiciones sobre lo que se haría en materia de energía, descentralización, educación, seguridad y comunicaciones y transportes.

En energía hay planes para rehabilitar las seis refinerías existentes y crear dos nuevas para procesar petróleo crudo. Esto significará lograr la seguridad energética, hoy vulnerable.

Un dato para advertir el problema: 65% de las gasolinas que vendió Pemex durante mayo fueron importadas a un promedio diario de 520,000 barriles. Otro dato: la reserva sólo da para seis años si no se hace una fuerte inversión en exploración.

En descentralización hay un plan para trasladar dependencias gubernamentales existentes, o de nueva creación, a los estados. Así, habrá una Secretaría de la Minería en Chihuahua, otra de Recursos Forestales en Durango; la de Economía en Nuevo León, la de Energía en Tabasco; Agricultura en Sonora, una Comisión de Pesca en Sinaloa y la Sedesol en Oaxaca. En la Ciudad de México se quedarían Defensa, Marina, Gobernación, Relaciones Exteriores y Hacienda. Será un proceso difícil pero racionalmente incontrovertible.

En educación se está planteando un rediseño del modelo educativo con la participación de los involucrados. Es una tarea fundamental si consideramos que el país gasta demasiado en educación (6% del PIB) y lo que obtenemos no es educación de calidad.

En seguridad se trabaja en muchos problemas. Olga Sánchez Cordero, perfilada como la nueva secretaria de Gobernación, ha expresado que la amnistía no es para todos y se concentrará básicamente en proteger a los afectados de la criminalidad. Asimismo, ha dicho que es posible despenalizar, cuando menos, la mariguana.

En comunicaciones y transportes hay muchos proyectos. Se trata de realizar una importante inversión en nueva infraestructura y mantenimiento de la existente, además de resolver la problemática que se ha creado con el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

Estas decisiones y otras que surgirán en el camino permitirán, y es deseable que así sea, mejorar las condiciones sociales del país y dar competitividad a la economía mexicana.

SergioMota Marín

Economista

Economía y Sociedad

Escritor y licenciado en economía, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México. De 1984 a 1990 fue embajador de México ante el Reino de Dinamarca, donde se le condecoró con la orden Dannebrog.